La principal universidad pública del país modificó la forma en que concluirá su proceso de admisión después de haber publicado los resultados, una decisión excepcional en la historia reciente del concurso de ingreso.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) someterá a una validación adicional parte de los resultados del proceso de ingreso a licenciatura 2026-2027 mediante un examen de control presencial, después de que una revisión técnica concluyó que las irregularidades detectadas en el concurso de selección aplicado por primera vez completamente en línea hacían necesario verificar nuevamente esos puntajes antes de asignar de manera definitiva los lugares disponibles.
La medida reordena la etapa final del proceso de admisión para los aspirantes comprendidos en los criterios establecidos por la Comisión Técnica de Personas Expertas para la Revisión del Proceso de Ingreso a la Licenciatura 2026-2027/1. Aunque la Universidad ya había publicado los resultados e iniciado el proceso de inscripción, la asignación definitiva de esos lugares dependerá ahora de una evaluación presencial adicional.
Con esta decisión, la principal institución pública de educación superior del país adopta una medida extraordinaria para concluir un proceso de selección que quedó bajo revisión después de difundirse los resultados del examen, en un intento por corroborar que los puntajes obtenidos correspondan al desempeño individual de los aspirantes y no a posibles apoyos externos durante la aplicación de la prueba.
La Comisión Técnica definió la nueva ruta para concluir el proceso
El rector Leonardo Lomelí Vanegas informó que la Universidad aceptó las recomendaciones emitidas por la Comisión Técnica, integrada tras los cuestionamientos surgidos sobre la confiabilidad del procedimiento de admisión.
La recomendación central consiste en aplicar un examen de control presencial y utilizar sus resultados para definir la asignación definitiva de los lugares comprendidos en los criterios establecidos por el informe técnico. La UNAM informó que en los próximos días dará a conocer las fechas, sedes y horarios para la aplicación de esa evaluación.
Lomelí precisó que «no se trata de un nuevo examen, sino de un mecanismo de control», cuyo propósito es verificar que las personas aceptadas obtuvieron los puntajes requeridos con sus propios conocimientos y sin apoyo externo.
Una revisión extraordinaria reordenó el desenlace del proceso de ingreso UNAM 2026
La decisión representa el punto de mayor tensión del proceso de ingreso UNAM 2026 que comenzó con la primera aplicación totalmente en línea del examen de licenciatura y terminó obligando a la Universidad a revisar el procedimiento una vez publicados los resultados.
El concurso involucró a 158 mil 712 aspirantes, quienes compitieron por alrededor de 22 mil lugares distribuidos entre las distintas carreras, planteles y modalidades de la institución. La marcada diferencia entre la demanda y la oferta de espacios explica la relevancia que adquiere cualquier alteración en el mecanismo de selección.
Después de difundirse los resultados comenzaron a surgir cuestionamientos sobre la confiabilidad del examen remoto. Ante ese escenario, la Rectoría suspendió temporalmente las inscripciones e instaló una Comisión Técnica, presidida por Eduardo Bárzana García, para determinar si existían elementos suficientes que justificaran revisar el procedimiento antes del inicio del ciclo escolar.
El grupo de especialistas concluyó que era necesario verificar nuevamente los resultados correspondientes a los aspirantes comprendidos en los criterios académicos definidos en su informe. Entre ellos se encuentran quienes recibieron un aviso de selección y quienes alcanzaron o superaron los puntajes mínimos históricos de ingreso registrados entre 2021 y 2026 para la carrera, plantel y modalidad elegidos.
Hasta el momento, la Universidad no ha informado cuántas personas serán convocadas a presentar el examen de control bajo esos criterios.
Los controles tecnológicos no evitaron una validación adicional

La Comisión Técnica centró su revisión en determinar si las anomalías detectadas durante el concurso justificaban modificar la forma en que concluiría el proceso de ingreso a licenciatura 2026-2027 de la UNAM.
De acuerdo con la información presentada por la Universidad, el examen aplicado por primera vez completamente en línea incorporó verificación de identidad, monitoreo mediante cámara y micrófono, herramientas de inteligencia artificial, un navegador seguro y protocolos para detectar conductas irregulares durante la evaluación.
Pese a esas medidas, el análisis posterior identificó patrones de resultados considerados atípicos, lo que llevó al grupo de especialistas a recomendar una validación presencial antes de concluir el proceso de admisión.
El informe plantea que el examen de control deberá aplicarse de manera presencial, con distintas versiones que permitan procesar los resultados en el menor tiempo posible y reducir la afectación al calendario escolar. Asimismo, recomienda que la asignación definitiva de los lugares se realice con base en el desempeño obtenido en esa evaluación.
Tras recibir el informe, el rector aceptó las recomendaciones e instruyó iniciar de inmediato la organización logística del examen de control, al tiempo que pidió a los aspirantes mantenerse atentos a la información que la Universidad difundirá a través de sus canales oficiales.
La UNAM sostiene que la medida busca preservar la equidad del proceso
Al presentar la decisión, Leonardo Lomelí Vanegas afirmó que la Universidad debía responder ante la posibilidad de que algunos aspirantes hubieran recibido ayuda externa que los colocara en ventaja frente a quienes prepararon y presentaron el examen de manera honesta.
El rector reiteró que el examen de control presencial «no se trata de un nuevo examen, sino de un mecanismo de control», cuyo propósito es verificar que los resultados de ingreso correspondan al desempeño individual de los aspirantes.
Añadió que hacer trampa «no solamente daña a la institución; erosiona el tejido social», y ofreció una disculpa a quienes deberán acudir nuevamente a una evaluación pese a haber participado de manera honesta en el concurso original.
La Universidad sostuvo que la medida busca concluir el proceso sin alterar de manera significativa el inicio del ciclo escolar y anunció que en los próximos días dará a conocer la logística, el calendario y las sedes para la aplicación de la evaluación presencial.
Definiciones pendientes antes del inicio del ciclo escolar
Aunque el informe técnico establece los criterios generales para convocar al examen de control, la UNAM todavía no ha precisado cuántos aspirantes serán llamados a presentar la nueva evaluación ni cómo se distribuirán por carreras, planteles o modalidades.
Tampoco ha informado la fecha en que publicará los resultados definitivos, un aspecto clave para concluir el proceso de inscripción de la generación 2026-2027 y permitir el inicio del ciclo escolar conforme al calendario universitario.
La definición de esos elementos marcará la siguiente etapa de un procedimiento que, tras la revisión técnica, dejó de depender exclusivamente de los resultados originalmente publicados para incorporar una fase adicional de validación, una decisión inédita en la etapa final del concurso de ingreso.
Validación no cierra la controversia; abre nueva etapa

El anuncio de la UNAM no puso fin a las inconformidades surgidas tras el proceso de ingreso 2026.
Mientras las autoridades universitarias presentaban las recomendaciones de la Comisión Técnica, grupos de aspirantes y padres de familia se manifestaron frente a la Torre de Rectoría para exigir la anulación del examen en línea, la reposición del concurso mediante una evaluación completamente presencial y una explicación pública sobre las irregularidades detectadas.
Los inconformes también demandaron transparencia en la revisión del procedimiento y respeto a los derechos de quienes consideran haber obtenido legítimamente un lugar en la Universidad.
De manera paralela, algunos aspirantes comenzaron a promover juicios de amparo, al sostener que el examen de control presencial modifica las condiciones bajo las cuales participaron en el proceso de selección y afecta resultados que ya habían sido publicados.
Hasta el cierre de esta edición no se habían dado a conocer resoluciones judiciales relacionadas con esos recursos.
La crisis alcanzó a la estructura de gobierno de la Universidad

La revisión del proceso de admisión también tuvo consecuencias en la estructura directiva de la institución.
Horas después de hacerse públicas las recomendaciones de la Comisión Técnica, Patricia Dávila Aranda dejó la Secretaría General de la UNAM, cargo que ocupaba desde noviembre de 2023 y desde el cual tenía bajo su responsabilidad la Dirección General de Administración Escolar (DGAE), área encargada de coordinar el proceso de ingreso a licenciatura.
La Universidad informó el relevo en la Secretaría General, aunque no atribuyó públicamente la decisión a responsabilidades derivadas de las irregularidades detectadas durante el concurso de admisión.
La salida de Dávila se produjo en medio de la revisión institucional del proceso y representó el primer cambio en el equipo directivo de la Rectoría desde que estalló la controversia por el ingreso 2026.
La UNAM informó posteriormente el nombramiento de Javier de la Fuente Hernández como nuevo secretario general, en sustitución de Patricia Dávila Aranda.
#BoletínUNAM Nombran a Javier de la Fuente Hernández nuevo secretario general de la UNAM > https://t.co/xwVsdN92pf pic.twitter.com/dodzyd6YLq
— UNAM (@UNAM_MX) August 1, 2026
La etapa decisiva del ingreso aún está por comenzar
Con la aceptación del informe técnico, la UNAM iniciará la organización del examen de control presencial, definirá el universo de aspirantes que deberán presentarlo y establecerá el calendario para concluir el proceso de admisión.
Será esa evaluación la que determine, en los casos comprendidos por los criterios fijados por la Comisión Técnica, quiénes ocuparán de manera definitiva los lugares disponibles para el ciclo escolar 2026-2027.
La Universidad enfrenta ahora el desafío de concluir el proceso de admisión más importante del país mediante un procedimiento distinto al previsto cuando difundió los resultados originales del concurso.
La decisión de someter a validación adicional parte de esos resultados constituye una medida excepcional en la historia reciente del ingreso a licenciatura de la UNAM. Más que la aplicación de un nuevo examen, el hecho que reordenó la etapa final del proceso fue la determinación de incorporar una fase adicional de verificación después de haber publicado los resultados del concurso.
El desenlace dependerá ahora de una evaluación presencial que definirá el ingreso de miles de aspirantes y pondrá a prueba la capacidad de la Universidad para concluir, bajo nuevas condiciones operativas, un proceso de selección cuya certidumbre quedó comprometida tras la revisión técnica de sus propios mecanismos de admisión.






