La proporción de aspirantes con 100 aciertos o más pasó de alrededor de 3.5% entre 2021 y 2025 a 16.3% en 2026.
Aspirantes seleccionados para ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) protestaron este lunes frente a Rectoría y bloquearon Insurgentes Sur contra el examen de control que la institución aplicará tras detectar resultados atípicos en la prueba de admisión en línea.
Los inconformes aseguraron que obtuvieron sus puntajes mediante estudio y preparación, no con prácticas irregulares. Asimismo, exigieron que la Universidad reconozca los resultados publicados el 17 de julio.
Los inconformes se manifestaron frente a la Torre de Rectoría y bloquearon Insurgentes Sur, a la altura de Copilco.
Anunciaron además la presentación de un pliego petitorio con sus demandas, entre ellas el respeto a los resultados obtenidos en el concurso original.
UNAM aplicará examen de control a unos 58 mil aspirantes
La Comisión Técnica de Personas Expertas, creada por la UNAM para revisar el proceso de ingreso, recomendó aplicar un examen de control presencial a alrededor de 58 mil aspirantes.
La medida incluye a personas inicialmente seleccionadas y a quienes no obtuvieron lugar este año, pero alcanzaron el menor puntaje de ingreso registrado para la misma carrera, plantel y modalidad entre 2021 y 2026.
El nuevo examen se realizará presencialmente, con supervisión humana y distintas versiones de la prueba. Sus resultados determinarán la asignación final de los lugares disponibles.
La decisión respondió a las anomalías detectadas en el primer concurso de ingreso a licenciatura realizado completamente en línea por la Universidad, en el que participaron más de 158 mil aspirantes.
Entre 2021 y 2025, alrededor del 3.5% de los participantes consiguió 100 aciertos o más. En el concurso de 2026, la proporción aumentó a 16.3%.
La diferencia también fue pronunciada entre quienes alcanzaron al menos 110 respuestas correctas: pasaron de alrededor del 0.9% en los cinco concursos anteriores a 5.5% este año.
La Universidad aclaró, sin embargo, que convocar a una persona al examen de control no presupone que haya cometido alguna irregularidad.
Seleccionados rechazan examen de control y quedar bajo sospecha
Durante la protesta, los seleccionados negaron haber cometido irregularidades. Por esa razón, exigieron que se respetaran sus puntajes y cuestionaron la aplicación de una nueva prueba que, sostuvieron, no estaba expresamente prevista en la convocatoria.
La UNAM sostiene, en cambio, que la convocatoria del Concurso de Selección 2026-2027 incluye mecanismos de verificación. Explica que éstos deben aplicarse cuando existan elementos que comprometan la certeza del proceso.
Las irregularidades comenzaron a ser detectadas durante la aplicación de los exámenes, realizada entre el 23 de mayo y el 10 de junio.
La Universidad bloqueó evaluaciones por conductas contrarias a las reglas e investigó posteriormente patrones de comportamiento atípicos.
El 3 de julio, antes de publicar los resultados, presentó además una denuncia penal por actividades de personas y empresas que presuntamente ofrecían servicios fraudulentos para realizar el examen.
Entre las irregularidades detectadas durante el proceso estuvieron el uso de teléfonos celulares y casos de suplantación de identidad.
La UNAM no ha atribuido individualmente las anomalías estadísticas a todos los aspirantes con puntajes elevados. Tampoco ha establecido que la inteligencia artificial explique por sí sola el comportamiento extraordinario de los resultados.
Caso UNAM abre debate sobre seguridad de evaluaciones digitales
Ezequiel Aguiñiga Tinoco, presidente del Consejo de Administración de Proyectos y Suministros Interdisciplinarios (PSI-México), consideró que el caso obliga a revisar cómo las instituciones educativas incorporan tecnología en procesos de alta relevancia.
A su juicio, una plataforma digital no garantiza por sí sola la integridad de una evaluación. Debe acompañarse de ciberseguridad, autenticación de identidad, supervisión humana y revisión permanente.
“La IA puede ser parte de la solución, pero también puede convertirse en un factor de riesgo cuando las instituciones no anticipan los nuevos escenarios de fraude digital”, sostuvo.
Aguiñiga consideró que las decisiones sobre procesos de admisión cuestionados deben sustentarse en evidencia técnica, análisis digital y criterios objetivos para preservar su legitimidad.
“La tecnología evoluciona todos los días y las instituciones deben hacerlo al mismo ritmo. No basta con digitalizar un examen”, señaló.
Para el especialista, el episodio puede impulsar sistemas de evaluación digital más transparentes, auditables y capaces de preservar la equidad y el mérito académico.
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