Tres de los aseguramientos concentran entre 996 mil 300 y un millón 96 mil 300 litros; parte de las sustancias sigue bajo identificación pericial.
El mercado ilícito de hidrocarburos en México muestra una mayor sofisticación que rebasa el robo mediante tomas clandestinas: autoridades federales localizaron cuatro instalaciones relacionadas con el procesamiento ilegal de hidrocarburos en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos.
Dos de los predios se encuentran en San Luis Potosí; los otros se ubican en Tizayuca, Hidalgo, y Cuautla, Morelos.
Los cateos revelaron infraestructura industrial que, al menos en uno de los casos, incluía dos líneas de producción, además de decenas de tanques, cilindros, contenedores y grandes volúmenes de petróleo crudo, petrolíferos y sustancias todavía sujetas a identificación pericial.
En los tres principales aseguramientos, las cantidades reportadas suman entre 996 mil 300 y un millón 96 mil 300 litros. Sin embargo, parte del volumen localizado en Hidalgo fue clasificado preliminarmente como posible hidrocarburo o producto químico.
La Fiscalía General de la República (FGR), realizó los operativos en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Guardia Nacional y Pemex Logística.
La información difundida sobre los cuatro cateos no reporta personas detenidas.
Procesamiento ilegal se suma al huachicol tradicional
Los hallazgos ocurren mientras investigaciones federales documentan instalaciones capaces no sólo de almacenar hidrocarburos, sino también de procesarlos mediante infraestructura industrial.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado denominar “refinerías clandestinas” a este tipo de instalaciones. La mandataria las ha definido como centros de procesamiento ilegal de combustible, considerando que una refinería implica procesos industriales de mayor complejidad.
La distinción es relevante: tanques, pipas y combustible almacenado no convierten por sí solos un inmueble en una refinería. El procesamiento requiere indicios de transformación, como líneas de producción, equipos de separación o tuberías de proceso.
Un antecedente se documentó en Coatzacoalcos, Veracruz, en junio de 2025, donde autoridades federales localizaron equipos para separar combustibles, tuberías y más de 500 mil litros de petróleo crudo en una instalación que operaba sin los permisos correspondientes.
En Reynosa, Tamaulipas, otros operativos con aseguramientos de millones de litros han mostrado además la escala alcanzada por las redes dedicadas al manejo ilegal de hidrocarburos.
La evidencia no permite afirmar que estos centros hayan sustituido a las tomas clandestinas. No obstante, sí se muestra una diversificación de la cadena ilícita: extracción, transporte, almacenamiento y, en determinados sitios, procesamiento.

Dos líneas de producción en San Luis Potosí
Uno de los indicios más claros de procesamiento apareció en Laguna de San Vicente, San Luis Potosí. En esa demarcación, las autoridades localizaron 18 tanques verticales y dos líneas de producción.
También aseguraron aproximadamente 40 mil litros de petróleo crudo y diésel, una muestra de ácido sulfúrico, recipientes con características de hidrocarburo y documentación.
En otro inmueble del municipio de San Luis Potosí, una denuncia anónima alertó sobre el ingreso constante de autotanques a una nave industrial.
El cateo permitió localizar ocho tanques con capacidad aproximada de 80 mil litros cada uno, ocho cilindros horizontales, seis verticales, una máquina asfaltadora y un generador eléctrico a diésel.
Había además 894 contenedores de mil litros, equipo de cómputo, cinchos de seguridad para escotillas de pipas, una camioneta y documentación.
El volumen de petrolífero localizado fue estimado entre 500 mil y 600 mil litros.
Tizayuca: 456 mil 300 litros bajo investigación
En Tizayuca, Hidalgo, las autoridades localizaron 32 contenedores con capacidad de mil litros y otros 25 de cinco mil.
El aseguramiento alcanzó 456 mil 300 litros de una sustancia identificada preliminarmente como posible hidrocarburo o producto químico, además de documentación y equipo de cómputo.
La clasificación provisional obliga a esperar los análisis periciales para determinar qué proporción corresponde efectivamente a hidrocarburos o petrolíferos.
En Cuautla, Morelos, una denuncia alertó sobre el ingreso constante de pipas escoltadas por camionetas y un fuerte olor a hidrocarburos y productos químicos.
Las autoridades recabaron seis muestras de los contenedores y aseguraron documentación y talones de cheques.
La información difundida sobre ese inmueble no precisa el volumen almacenado ni describe líneas de producción, por lo que no puede caracterizarse con el mismo grado de certeza que los sitios donde sí fue localizada infraestructura de procesamiento.
Equipos industriales tienen también usos legales
La infraestructura utilizada para destilación, separación o tratamiento de hidrocarburos no es necesariamente ilícita por sí misma y tiene múltiples aplicaciones industriales legales.
Equipos de este tipo se comercializan abiertamente en plataformas internacionales de comercio electrónico, con precios que van desde algunos miles hasta decenas de miles de dólares, según su capacidad y características.
Sin embargo, no existe evidencia pública de que los equipos que se aseguraron en esos cuatro predios hayan sido adquiridos mediante esas plataformas, ni de que la mayoría de la maquinaria utilizada en instalaciones clandestinas mexicanas proceda del comercio electrónico.
La legislación mexicana regula el tratamiento, refinación, almacenamiento, transporte y comercialización de hidrocarburos y petrolíferos. La posesión de maquinaria industrial no implica por sí sola una actividad ilícita; su utilización en operaciones reguladas sin los permisos correspondientes puede constituir una irregularidad y derivar en responsabilidades.
Procesamiento ilegal amplía la cadena del huachicol
Los casos documentados muestran que el mercado ilícito de hidrocarburos no puede dimensionarse únicamente mediante el número de tomas clandestinas.
Pemex informó que durante 2025 recibió mil 148 denuncias anónimas relacionadas con ilícitos, recuperó o aseguró 342 mil 518 litros de combustible y localizó 221 tomas clandestinas.
La escala de algunos operativos recientes es considerablemente mayor. En Reynosa, autoridades federales reportaron en julio el aseguramiento de aproximadamente 3.77 millones de litros de hidrocarburo en un solo predio.
Los cuatro cateos en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos añaden evidencia de una cadena ilegal más compleja, en la que al robo y almacenamiento de hidrocarburos se suma, en determinados centros, capacidad para procesarlos.
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