Prichard Colón, el joven puertorriqueño que soñaba con convertirse en campeón mundial y cuya historia de lucha trascendió al boxeo, murió este jueves, informó su padre y entrenador, Richard Colón, a través de redes sociales.
“Buenos días mi gente. Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal. Ahora está en mejor mundo”, escribió Richard, quien durante los últimos 11 años acompañó a su hijo y a su familia en una batalla marcada por el dolor, la esperanza y la fortaleza.
El padre del exboxeador también recordó uno de los deseos de Prichard: regresar de vacaciones a Puerto Rico. “Hice todo lo posible por cumplirle su deseo, su sueño de traerlo de vacaciones a Puerto Rico como tanto él deseaba, pero no se pudo”, expresó.
Colón construyó un prometedor inicio profesional. Ganó sus primeras 16 peleas y consiguió 13 triunfos por nocaut antes de aquella noche de octubre de 2015 que cambió su vida.
Durante aquella pelea, Prichard recibió golpes ilegales en la nuca, conocidos como “golpes de conejo”, que provocaron una grave lesión cerebral.
Permaneció 221 días en coma y desde entonces enfrentó una batalla diaria junto con sus padres, Nieves Meléndez y Richard Colón, aunque fue su madre la que se entregó en cuerpo y alma al cuidado de su hijo.
Tras confirmarse el fallecimiento del puertorriqueño, se desconocen las causas.
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CMB resaltó la enseñanza que dejó Prichard Colón
El Consejo Mundial de Boxeo (CMB) lamentó profundamente su fallecimiento y recordó la enorme fortaleza que mostró durante estos años.
En 2021, el organismo reconoció a Colón como Campeón Mundial Honorario y le entregó el cinturón verde y oro que soñaba conquistar como boxeador.
“La valentía de Prichard y su amor por la vida ha conmovido muchos corazones y ha inspirado a otros tantos”, señaló entonces Mauricio Sulaimán, presidente del CMB.
Tras conocerse su muerte, Sulaimán destacó nuevamente su legado y destacó la enseñanza que deja el ex pugilista.
“Prichard nos enseñó que el verdadero valor de un campeón no se mide solo por las victorias obtenidas dentro del ring, sino por la capacidad de levantarse ante las pruebas más difíciles de la vida”.
Su historia comenzó como la de un joven que perseguía la gloria sobre el cuadrilátero, pero terminó convirtiéndose en un ejemplo de resistencia para millones y dejó un legado que el boxeo difícilmente olvidará: el de un campeón de la vida.






