La salud financiera se ha convertido en uno de los principales retos de las familias mexicanas, y las mujeres son quienes enfrentan la mayor presión: 42% vive con estrés financiero alto, frente al 31% de los hombres, según la primera Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI).
El estudio, con representatividad de 92.8 millones de habitantes, revela que 72% de la población presenta niveles altos o moderados de estrés financiero.
La presión sobre las mujeres es sistémica: 62% afirma que nunca le sobra dinero al final del mes, concentran el 57% de quienes perciben hasta un salario mínimo y representan el 55% del gasto mensual en el hogar.
El ingreso es un factor determinante. Entre quienes ganan hasta un salario mínimo, 41% presenta estrés alto y 34% moderado, lo que significa que tres de cada cuatro viven bajo presión financiera relevante.
Incluso en rangos superiores, el estrés alto se mantiene entre 29% y 36%, lo que confirma que la presión no desaparece al aumentar el ingreso.
Ciclo tóxico de las finanzas
La encuesta identificó además el denominado “ciclo tóxico de las finanzas”: ingresos destinados al consumo, luego al endeudamiento y al pago de obligaciones, generando nuevamente escasez y presión para incrementar los ingresos.
Al respecto, Oscar Rosado Jiménez, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), subrayó que las mujeres sostienen buena parte de la economía familiar, pero necesitan herramientas para que el dinero deje de ser fuente de presión y se convierta en una herramienta de tranquilidad y futuro.
Por su parte, Octavio de la Torre de Steffano, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) México, destacó la urgencia de más educación financiera y mejores condiciones para que las familias tomen decisiones informadas.
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