Joaquín Cosío se adentra en la animación con Gungo y los juegos cavernícolas, cinta mexicana en la que presta su voz a Krul, un personaje que le permitió jugar con uno de los registros que más disfruta dentro de su carrera: el de los villanos.
Durante un encuentro con medios de comunicación, el actor habló sobre su participación en la película y destacó el trabajo que implica prestar la voz a un personaje animado. Para Cosío, el doblaje representa un reto que requiere precisión, pero también ofrece una oportunidad para jugar con la interpretación.
“Por eso los actores que son totalmente de doblaje tienen toda mi admiración y todo mi respeto, porque no es sencillo”, comentó.
El actor explicó que las producciones de animación pueden presentar retos adicionales cuando una cinta llega de otro idioma, debido a las diferencias entre el movimiento de los labios y la pronunciación. Sin embargo, Gungo y los juegos cavernícolas le permitió trabajar en una producción mexicana.
“Me encanta hacer doblaje”, afirmó Cosío.
Joaquín Cosío encuentra su lado cavernícola
Al preguntarle cuánto tiene de cavernícola, el actor respondió con humor y aprovechó para hablar de la imagen que muchas veces lo relaciona con personajes rudos o villanos.
“Pues bastante, miren, échenle un ojo, parezco gorila, no, pues soy tranquilo, no soy tanto como parezco”, bromeó.
En Gungo y los juegos cavernícolas, Cosío interpreta a Krul, un villano que, desde su perspectiva, mantiene su esencia sin importar quién cuente la historia.
“Krul es un villano de tiempo completo, Krul no tiene miramientos, es el personaje que es”, señaló.
El actor incluso consideró que habría resultado interesante escuchar la historia desde la perspectiva de Krul, pues eso habría permitido explorar otra mirada sobre los acontecimientos de la cinta.
Una historia de superación para toda la familia
Cosío también destacó el mensaje que encuentra en la película. Aunque considera que cada espectador puede interpretar la historia de una manera distinta, identifica un tema central relacionado con la capacidad de enfrentar los propios miedos y debilidades.
“Finalmente es una historia que habla de superación, de superar tus propios miedos, tus propias debilidades”, explicó.
El actor señaló que su responsabilidad al interpretar un personaje consiste en construirlo de la mejor manera posible, sin pensar directamente en quién verá la película.
“Uno no piensa directamente en la audiencia, estás haciendo un personaje y tu responsabilidad, tu compromiso es con el personaje”, comentó.
Aunque la cinta apunta principalmente al público infantil, Cosío confía en que los adultos también encontrarán motivos para disfrutarla.
Cosío prepara nuevos proyectos
Además de promocionar Gungo y los juegos cavernícolas, Joaquín Cosío compartió detalles de uno de sus próximos trabajos: La Rueda, película de suspenso que filmó en el norte de España junto a Patricia Reyes Espíndola.
El actor aclaró que la historia no pertenece al género de terror sobrenatural, sino que explora situaciones peligrosas y rituales desde una perspectiva completamente humana.
“Es una película de suspenso, no es de terror, porque no hay nada sobrenatural”, explicó.
Mientras espera el cierre de nuevos proyectos, Cosío disfruta una etapa que le permite seguir explorando distintos formatos y personajes. Ahora, con Gungo y los juegos cavernícolas, suma a su trayectoria una nueva aventura dentro de la animación y demuestra que también puede prestar su voz a un villano cavernícola sin perder el sentido del humor.






