Las cuerdas del mariachi comenzaron a sonar y con ellos los primeros gritos de euforia; el Auditorio Nacional se preparaba para una noche de música mexicana que prometió Pedro Fernández con su “Ave Fénix Two’r” con el que celebra 49 años de carrera y 57 de vida.
En cuanto la silueta del cantante apareció en el escenario, los gritos de las seguidoras inundaron el espacio, no sin antes preparar gargantas para la primera canción de la noche «Aventurero», con la que logró poner a todos de pie y bailar al ritmo de este tema que en su época Antonio Aguilar la interpretaba y posteriormente Fernández la hizo suya.
Ya con los ánimos a tope, le siguieron los temas «Debajo del Sombrero», «No que no», «Dime mi amor» y «El Mariachi», el ambiente festivo quedó fijado desde los primeros minutos de la velada.
UN TOUR DE ROMANCE Y BAILE
Tras este bloque inicial, el intérprete tomó el micrófono por primera vez en la noche: “Gracias de todo corazón por darse cita en este lugar. Estamos arrancando este tour y nos encanta iniciarlo en la capital de este país. Esta noche tenemos canciones nuevas y viejas, bueno no tanto», expresó con la pícara sonrisa que lo caracteriza.
Posteriormente dio paso a una sección más íntima e introspectiva con “Escúchame», desaceleraron el pulso del recinto, permitiendo que los matices vocales tomaran el protagonismo.
El ritmo volvió a elevarse al sonar “Celosa” acompañado de un cuadro de bailarinas, le siguió «Perdóname mi amor por ser tan guapo», en donde los giros y ademanes del cantante provocaron coros entusiastas y suspiros entre el sector femenino.
El toque de romanticismo continuó con «Que Murmuren», previa al primer medley de la noche integrado por temas de su autoría: «Si tuviera que decirlo», «Tanta Fortuna», «Acaríciame el corazón» y «Si te vas».
El espectáculo siguió y los éxitos también, «La Bala», permitió nuevamente que el recinto se convirtiera en una pista de baile
Ya avanzado el concierto, llegó uno de los temas más icónicos y románticos de su carrera “Quién», que logró suspiros entre las asistentes.
El intérprete logró durante más de dos horas combinar el baile con lo romántico, y así, siguió con “El Siete Mares», marcando una clara transición hacia el folclor tradicional. La calidez del público se hizo evidente con «Cómo te extraño mi amor», tema que fue acompañado por el público alzando sus brazos a petición del cantante.
Antes de interpretar «De otro planeta», el cantante dedicó unas palabras para definir su estilo: «Me considero un hombre romántico», afirmó, ganándose una ovación que resonó por todo el Auditorio. Acto seguido, dio paso a «Vamos a Platicar», preparando la atmósfera para adentrarse en los bloques temáticos.
HOMENAJE A LAS TELENOVELAS Y JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ
El «Popurrí Novelas» hizo un recorrido por lo temas que han dado música a telenovelas como «Cachito de cielo», «Hasta el fin del mundo» y «Hasta que el dinero nos separe». Casi de inmediato, el ambiente se trasladó hacia el homenaje a uno de los más grandes exponentes de la música mexicana, José Alfredo Jiménez, con «Qué te ha dado esa mujer», «Si nos dejan», «Último trago», «Ella» y «El Rey».
Al sonar estas estrofas, la audiencia rompió en una ovación de varios minutos Fernández agradeció con un reverencia y un rostro evidentemente conmovido.
Las notas festivas regresaron con «Bailando de acarton», para luego hilar una secuencia dominada por la nostalgia y el romance: «La mujer que amas», en donde aprovechó para dedicársela a su esposa, quien estaba presente en la primera fila aplaudiendo y admirando el trabajo de su esposo.
“Bésame Morenita» y «Fueron tres Años» siguieron, para luego interpretar otro de los más grandes éxitos de su carrera «Yo no fui»; durante sus compases, la audiencia entera se puso de pie, bailando y acompañando cada verso en un coro unánime.
El artista aprovechó para compartir una reflexión personal sobre el peso del tiempo y la fidelidad de sus seguidores: «Esta canción se convirtió en un parteaguas en mi carrera. Esta noche me han regalado muchos aplausos que me los llevo en mi corazón. Cuando era pequeño escuchaba que el aplauso es el alimento del artista y con el paso del tiempo fui entendiendo que representa el cariño, apoyo y aplauso del público. Este año celebramos 49 años de carrera artística y este mes cumplo 57 de vida. No puedo imaginar qué hubiera sido si no me hubiera dedicado a cantar y no sé qué hubiera sido de mi vida sin el apoyo de un público incondicional. Gracias por tantos años. Hoy me siento un hombre privilegiado. Hoy corroboro mi compromiso con ustedes de ser y cantar cada vez mejor».
Al término de sus palabras, dio paso a «Mi forma de sentir». La interpretación culminó en la segunda ovación larga de la velada, con los asistentes aplaudiendo de pie mientras el cantante agradecía desde el centro del escenario.
La recta final mantuvo el tono afectivo mediante «Amarte a la Antigua» y «Me Encantas».
Tras una breve pausa y el reclamo insistente de la audiencia, el cantante regresó al escenario para despedirse con el popurrí nostálgico que unió «Mochila Azul» y «México Lindo».
Así fue como Pedro Fernández nuevamente complació al público que ha seguido la trayectoria que hoy celebra y que lo lleva a ser uno de los consentidos de la música mexicana.






