La deuda pública creciente será uno de los temas centrales del Paquete Económico 2027 que el gobierno federal entregará al Congreso este 8 de septiembre, consideró el Centro de Estudio Económicos del Sector Privado (CEESP).
En su publicación semanal “Análisis Económico Ejecutivo”, expuso que las estimaciones preliminares anticipan que el endeudamiento podría llegar a 21.8 billones de pesos, lo que representaría un aumento de 2.6 billones en apenas dos años.
Este nivel de deuda implicaría que 55% del Producto Interno Bruto (PIB) estaría comprometido, con un costo financiero cercano a 1.6 billones de pesos, equivalente al 4.3% de la economía nacional, añadió.
El riesgo es que gran parte de estos recursos no se canalicen a inversión productiva, como infraestructura, sino a gasto corriente y programas sociales, lo que limita el crecimiento económico.
“Regla de oro” de las finanzas públicas
El organismo de análisis de Consejo Coordinador Empresarial (CCE) advirtió que dos terceras partes del endeudamiento previsto no cumplirían con la “regla de oro” de las finanzas públicas, que establece que el gobierno sólo debe endeudarse para proyectos productivos.
En un entorno de bajo crecimiento —apenas 1.9% esperado en la próxima década—, la presión sobre los ingresos y el bienestar de los hogares podría intensificarse.
La Secretaría de Hacienda reconoce que la deuda ha aumentado en 2.5 billones de pesos en lo que va del actual sexenio, y que el costo financiero ya se ubica en su mayor nivel desde 1990.
El CEESP calculó que, de mantenerse esta tendencia, más de una cuarta parte de la recaudación tributaria tendría que destinarse únicamente a cubrir compromisos de deuda.
Así, consideró, el reto para el Paquete Económico 2027 será fortalecer las fuentes de recursos, impulsar la inversión productiva y hacer más eficiente la asignación del gasto público, de modo que la deuda no se convierta en un freno para el crecimiento ni en una carga para las familias mexicanas.






