A casi siete décadas de su fundación, el conjunto musical yucateco, de trayectoria nacional e internacional, Los Babys, presentó un concierto en el que prevaleció, más que la nostalgia, la vigencia de las canciones de amor y no me olvides, ante la sala repleta del Teatro Armando Manzanero.
Los sobrevivientes de la hermandad de los Ávila originarios de Tizimín, que iniciaron este periplo musical en 1958, retornaron a Mérida luego de 10 años de ausencia para confirmar su presencia artística y cantar ante sus paisanos durante más de dos horas los temas que estuvieron mucho tiempo en el hit parade de los sesenta y setenta.
Atrás quedaron otros conjuntos que disputaban la fama y la popularidad como Los Fredys, Los Solitarios, Los Pasteles Verdes, Los Terrícolas, Los Socios del Ritmo y Los Bukis, entre otros, por lo que Enrique, Carlos y Carlos Jr. Ávila son ahora los sucesores del grupo original, tras los fallecimientos de Emilio Ávila en 1992 y Armando Ávila en 1994.
Acompañados de un bajista, dos trompetistas, un baterista, un percusionista en las congas, un tecladista y un coro de tres voces, el grupo interpretó los éxitos grabados en la marca grabadora Orfeón y por los que obtuvieron en su momento numerosos discos de plata y de oro por las ventas registradas en su trayectoria.

Los Babys hicieron cantar a todos los asistentes
En el auditorio predominaron los adultos mayores, quienes cantaron todos y cada uno de los temas que interpretaron Los Babys en su mejor época, en una simbiosis de almas amorosas, en una comunión entre los artistas yucatecos y su público.
Como parte de una producción multimedia, proyectaron ante unas mil 200 personas videos de presentación de Los Babys con los ya desaparecidos conductores como Raúl Velasco, Eduardo Manzano, Rubén Cepeda Novelo y El “Loco Valdés”.
El conjunto yucateco inició la velada musical con “Cariño”, una balada romántica que se mantuvo varios años en la cúspide de ventas de acetatos de vinilo.
El auditorio se convirtió en un gigantesco espacio de resonancia, ya que el público también entonó con el recuerdo temas que siguen siendo muy populares como “¿Por qué?”, “Si conmigo tú no estás”, “Como un duende” y otros en los que relucieron las luces de los teléfonos celulares, en una velada musical participativa.
Eran los “fresas” ante los Teen Tops, Los Rebeldes del Rock, los Hooligans y otros, pero Los Babys conquistaron en los sesenta y setenta el otro sector del público con canciones como “Me piden», “El amor es para los dos”, «Va cayendo una lágrima» y otras que calaron el recuerdo y la nostalgia entre los presentes.
Presentaciones en Estados Unidos
De hecho, Los Babys se han mantenido activos ofreciendo presentaciones en otros estados del país y Estados Unidos, donde la presencia de paisanos, afirmaron, es muy fuerte, de ahí que la concurrencia del público mexicano es nutrida en sus presentaciones, lo mismo en el Madison Square Garden de Nueva York que en Las Vegas.
El conjunto rememoró en video la versión de Thalía del popular tema “Triángulo”, mismo que cantó y siguió la concurrencia. Igual ocurrió con las imágenes del cantante Carlos Rivera en la interpretación de “Sabotaje” que también coreó la asistencia.
Aparecieron dos voces que dieron realce a la velada, la de la yucateca María Medina, quien fue bien recibida y muy aplaudida, y la de Ingrid Frineé, quienes interpretaron “Regresa ya” y “Un viejo amor”, respectivamente, temas que fueron éxitos también de Los Babys.
Reconocimiento de la Secretaría de Cultura
No faltó el reconocimiento de la Secretaría de la Cultura y las Artes a los integrantes del conjunto que entregó un emisario de la dependencia, distinción a la que se sumó la audiencia en nutridas palmas.
Con videos de aviones de combate y de portaaviones, Carlos Ávila aprovechó para dar una muestra del dominio de su guitarra eléctrica para interpretar el tema instrumental de “Jinetes en el cielo”, creado hace 60 años –en 1965–, famosa alusión de los pilotos de aeronaves y que sigue tocándose en la radio y ahora en internet.
El grupo de artistas expresó de manera abierta su aprecio y admiración a Armando Manzanero, a quien recordó con imágenes y el tema “No sé tú”, lo mismo a “Güicho” Cisneros con “Negrura”, que se sumaron a la antología de baladas y boleros románticos de una noche bohemia que parecía no tener fin.
Como conjunto ha sobrevivido a varias décadas de profundas transformaciones sociales y culturales y de consumo de masas, así como la suplantación de la tecnología sobre el talento. Por eso, Enrique, el más veterano, expresó ante sus seguidores: “No somos Inteligencia Artificial, aquí estamos ante ustedes”.
Siguen activos, partieron luego a la Ciudad de México para ofrecer conciertos y luego harán lo mismo en Chicago para las Fiestas Patrias.






