La llegada de La Coreañera a “La Granja VIP 2” no sólo llamó la atención por su participación en el reality, sino también por una experiencia personal que decidió compartir con sus compañeros durante las primeras horas de aislamiento.
La influencer explicó que algunas situaciones del programa le provocaron una fuerte reacción emocional, pues el hecho de permanecer encerrada le hizo recordar un episodio de su pasado que, aseguró, todavía le genera afectaciones.
“Tengo muchos traumas”, comentó al hablar sobre las razones que la llevaron a llorar dentro del programa.
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La Coreañera recuerda una experiencia en el Ajusco
De acuerdo con el relato de la participante, tiempo atrás llegó a una organización ubicada en el Ajusco, en la Ciudad de México, después de pensar que se trataba de una oportunidad relacionada con un programa de servicio social y una beca de lingüística.
La Coreañera reconoció que antes de acudir al lugar no investigó suficientemente sobre la organización.
Una vez ahí, aseguró, descubrió que las actividades y condiciones eran muy diferentes a lo que esperaba.
Según su testimonio, los integrantes permanecían en el sitio y participaban en dinámicas grupales dirigidas alrededor de las enseñanzas de un fundador de origen japonés.
La influencer describió algunas de esas reuniones como ceremonias en las que las personas formaban un círculo, se tomaban de las manos y repetían frases que eran reproducidas mediante una bocina.
También señaló que algunas de las expresiones utilizadas durante esas sesiones estaban en diferentes idiomas, algunos de los cuales, dijo, ella no comprendía.
¿Por qué La Coreañera relacionó el reality con esa experiencia?
La participante explicó que la dinámica de “La Granja VIP 2” le hizo recordar aquella etapa debido a la sensación de estar nuevamente en un espacio del que no podía salir libremente.
Para La Coreañera, esa similitud fue suficiente para despertar recuerdos que considera traumáticos y que terminaron manifestándose en forma de llanto durante sus primeros momentos dentro del reality.
Su relato busca explicar que su reacción emocional no estaría relacionada únicamente con la convivencia o las dificultades propias del programa, sino con una experiencia anterior que todavía tiene un peso importante para ella.
La Coreañera habla de las condiciones económicas
Durante la conversación, la influencer también describió cómo, según su experiencia, funcionaba económicamente aquella organización.
Afirmó que mientras a las familias que llevaban a sus hijos se les cobraban determinadas cantidades, las personas que trabajaban en el lugar no recibían un salario convencional y en su caso, explicó que la contraprestación consistía principalmente en alojamiento.
Esta situación, relató, comenzó a generar dudas sobre la verdadera naturaleza del sitio y de las actividades que se realizaban.
La participante asegura que llegó a sospechar de la organización
La Coreañera también compartió una de las impresiones que tuvo mientras permaneció en ese lugar.
Según su testimonio, las dinámicas y condiciones que observó le hicieron pensar que existía un sistema de control sobre quienes se encontraban ahí.
Incluso comparó lo que vivió con una posible red de tráfico de personas, aunque esta afirmación corresponde a su percepción y experiencia personal y no implica que exista una determinación oficial sobre la organización.
Ahora, dentro de La Granja VIP 2, la influencer considera que el encierro puede funcionar como un detonante para recuerdos relacionados con aquella etapa.







