Ricardo Pérez da el salto de “La Cotorrisa” a la pantalla grande con “A Toda Madre”, una comedia negra dirigida por Max del Río que lleva al límite los conflictos familiares y plantea la pregunta incómoda de por qué una madre tendría que pedir permiso a sus hijos para rehacer su vida.
La película llegará a los cines de México el 17 de septiembre y tuvo su presentación en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG 41).
La historia sigue a “Martín”, interpretado por Hugo “El Cojo Feliz”, quien descubre que su madre está a punto de casarse con “Juan”, personaje de Ricardo Pérez y, para su desgracia, el hombre que lo molestó durante su infancia.
Ante la noticia, “Martín” decide impedir a toda costa que su antiguo bully se convierta en su padrastro, por lo que emprende una misión para sabotear la boda y desata una serie de situaciones que llevan el conflicto familiar hasta el caos.
Pero detrás del humor irreverente y las situaciones absurdas, “A Toda Madre” también propone una reflexión sobre la libertad de las mujeres y los prejuicios que persisten alrededor de la vida afectiva y sexual de las madres.
“¿A qué edad puede una mamá ser independiente y tener una vida sexual propia, sin pedirle permiso a los hijos?”, cuestionó Ricardo Pérez durante una entrevista para AMEXI.
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Una comedia que se atreve a tocar un tema incómodo
Para Ricardo Pérez, uno de los atractivos de la cinta está precisamente en abordar un tema que todavía genera incomodidad en muchas familias mexicanas.
“Que hace este tema tan tabú, la sexualidad de nuestras madres Nos molestamos con eso, es considerado el peor insulto que te podría hacer un extraño y aún así, pues es algo completamente natural y normal. Entonces esto exploramos en la película. Que las mamás, claro que tienen una vida sexual y no tendría por qué estar ni a juicio ni opinión de los que están a su alrededor”, planteó el comediante al explicar la reflexión que encontró detrás de la historia.
En ese sentido, Pérez consideró que la sociedad suele establecer distintas formas de control sobre las mujeres a lo largo de sus vidas: primero dentro del matrimonio y posteriormente, incluso, a través de sus propios hijos.
“Te casas, permiso al esposo. Te divorcias, permiso a los hijos. Como que nunca se les permite que…”, señaló.
La película utiliza el humor como una herramienta para acercarse a este tipo de conversaciones y para Ricardo la comedia permite hablar de temas que pueden resultar incómodos sin dejar de lado el entretenimiento.
“La película está sumamente incorrecta. Pero siempre con base en comedia”, afirmó Pérez.
Ricardo Pérez da el salto de “La Cotorrisa” al cine
Después de consolidarse en el stand-up, los podcasts y los sketches, Ricardo Pérez considera que llegar al cine representa un paso natural dentro de su carrera.
“Era el camino natural, como artista te empieza a pasar que ya terminaste un ámbito que dices: ‘Bueno, ya probé esto, ahora ¿qué pasa si hago esto también?’”, explicó.
El comediante también reconoció que existe nerviosismo ante el estreno, particularmente porque la verdadera respuesta llegará cuando el público ocupe las salas.
“Estamos muy nerviosos también con la expectativa de qué va a sentir el público, porque por mucho que nosotros digamos ‘está buena, está buena’, hace falta que ustedes den su última palabra”, comentó.
En la cinta, Pérez interpreta a Juan, un hombre que está por casarse con la madre de Martín sin saber que su pasado como bully de su futuro hijastro será el detonante de una guerra familiar.
Max del Río dio libertad a los comediantes
Uno de los elementos que marcaron la producción fue la libertad creativa que Max del Río permitió durante el rodaje.
El director utilizó el guion como una base y permitió que los comediantes aportaran reacciones, diálogos y situaciones alternativas frente a las cámaras.
Pérez destacó que esa dinámica podía generar momentos que no estaban contemplados originalmente.
“Hay quienes entienden que no tienen necesariamente al mismo animal que un actor, y que si le das tantita rienda suelta, te puede dar un diálogo alterno, una reacción distinta a lo que tenías pensado. Y ahí puede salir magia”, explicó.
A su vez, “El Cojo Feliz” coincidió con esa visión y destacó la confianza depositada por el director en quienes venían principalmente del mundo de la comedia.
El proceso también retomó una dinámica habitual del stand-up: el “tallereo”, en el que una premisa se desarrolla colectivamente para encontrar nuevas ideas, situaciones y remates.
Una historia que también tiene raíces personales
La premisa de “A Toda Madre” surgió a partir de experiencias relacionadas con “El Cojo Feliz” durante su etapa escolar.
En aquel entonces, las bromas entre compañeros podían involucrar a las madres y convertirse en parte de las provocaciones entre los alumnos.
A partir de esa experiencia nació una pregunta que terminó llevándose a la pantalla: ¿qué pasaría si aquello que alguna vez se dijo como una simple amenaza o broma realmente sucediera?
Max del Río tomó esa idea y la convirtió en una historia de venganza, familia y una boda que amenaza con convertirse en un desastre.
Ricardo Pérez también encontró elementos personales en el planteamiento, pues contó que vivió de cerca el proceso de divorcio de su madre y posteriormente su nueva relación y matrimonio, sin embargo, aclaró que su personaje no es una representación directa de su propia vida.
El humor detrás de una reflexión feminista
Aunque “A Toda Madre” apuesta por el humor adulto, situaciones disparatadas y una buena dosis de incorrección, Ricardo Pérez encontró en la película un mensaje relacionado con la libertad de las madres.
Durante la producción, incluso una integrante del equipo calificó la propuesta como “el mensaje más feminista” que había visto, aunque presentado “de la manera más machista” posible.
Para Pérez, esa contradicción resume buena parte del espíritu de la cinta que es utilizar una comedia irreverente para cuestionar ideas que permanecen arraigadas en la sociedad.
La película plantea así una situación aparentemente absurda para hablar de un asunto mucho más serio: la posibilidad de que las madres puedan tener relaciones, enamorarse y vivir su sexualidad sin que sus hijos tengan que aprobarlo.
De Guadalajara a las salas de cine
“A Toda Madre” tuvo su presentación en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara y ahora se prepara para llegar al público mexicano.
La cinta tiene una duración de 88 minutos y cuenta con clasificación C en México, de acuerdo con la información proporcionada sobre la producción.
Además de Ricardo Pérez y Hugo “El Cojo Feliz”, el reparto incluye a Adal Ramones, Jesús Ochoa, Lourdes Echevarría y Esmeralda Soto, entre otros.
Con una historia que mezcla una boda, una vieja rivalidad escolar, conflictos familiares y un debate sobre la libertad de las madres, “A Toda Madre” llegará a los cines mexicanos el 17 de septiembre, con la intención de convertir una situación familiar aparentemente cotidiana en una auténtica guerra de humor y caos.
Esta versión tiene un enfoque más periodístico y de nota de entretenimiento, pero conserva las citas como elementos centrales para que la voz de Ricardo Pérez, “El Cojo Feliz” y Max del Río tenga mayor peso.







