La prohibición a las importaciones de ganado mexicano en Estados Unidos ya no se mantiene en su totalidad. Sin embargo, la reapertura no implica que las exportaciones operen libremente en toda la frontera ni sin restricciones sanitarias.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que el próximo 24 de septiembre de 2026 se reanudarán los envíos de animales en pie desde la estación cuarentenaria de San Jerónimo, Chihuahua, hacia Santa Teresa, Nuevo México, uno de los cruces ganaderos más importantes entre ambos países.
Durante la primera semana de operaciones se contempla la exportación de un promedio de 800 cabezas de ganado, cifra que aumentará gradualmente conforme avance el proceso de reapertura.
La medida forma parte del levantamiento escalonado de la suspensión impuesta por Estados Unidos debido a la presencia del gusano barrenador del ganado (GBG) en territorio mexicano.
Reapertura gradual de la frontera para el ganado mexicano
La dependencia federal aclaró que las importaciones comenzaron a restablecerse de manera controlada y por fases desde finales de agosto de 2026, por lo que la reapertura continúa expandiéndose bajo un esquema de vigilancia sanitaria.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció a finales de julio de 2026 un plan conjunto con México para reabrir progresivamente los puertos fronterizos destinados a la exportación de ganado vivo.
Como parte de ese programa, el puerto de Douglas, Arizona, colindante con Agua Prieta, Sonora, reabrió el 24 de agosto de 2026.
Ahora corresponde el turno a Santa Teresa, Nuevo México, que concentra alrededor de 40% del volumen que se manejaba antes de la suspensión y que retomará actividades el 24 de septiembre con una operación limitada que crecerá paulatinamente.
No obstante, otros cruces fronterizos continúan bajo evaluación. Entre ellos figura Columbus, Nuevo México, mientras que los puertos ubicados en Texas aún permanecen cerrados.
Prevén exportar hasta mil 500 cabezas diarias
La Secretaría de Agricultura prevé incrementar gradualmente el flujo de exportación hasta alcanzar mil 500 cabezas diarias a partir de la cuarta semana de operaciones en San Jerónimo.
Para lograrlo, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), productores pecuarios y el Gobierno de Chihuahua realizaron adecuaciones solicitadas por el USDA para reducir el riesgo de propagación del gusano barrenador.
Entre las modificaciones destacan cambios en las líneas de preinspección para facilitar el trabajo de los caninos detectores de GBG, además de la construcción de dos áreas de resguardo destinadas a su estancia y descanso durante las jornadas de inspección.
Refuerzan inspecciones y trazabilidad del ganado
Las mejoras también alcanzaron las áreas de inspección utilizadas por personal del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) de Estados Unidos.
En paralelo, las autoridades avanzaron en la transición hacia los aretes electrónicos del Sistema Nacional de Identificación Individual del Ganado (SINIGA) mediante la instalación de lectores de radiofrecuencia en las dos líneas de inspección de APHIS dentro de la estación cuarentenaria de San Jerónimo.
Esta infraestructura permitirá realizar la lectura electrónica de los identificadores durante las revisiones sanitarias y fortalecer la trazabilidad de los animales destinados a exportación.
Las autoridades también sustituyeron el producto empleado en los baños garrapaticidas para garantizar que los tratamientos cumplan con los niveles de eficacia exigidos por el USDA.
Instalan ventiladores para apoyar detección del gusano barrenador
Como parte del reforzamiento de los controles sanitarios, se instalaron ventiladores en puntos estratégicos de las áreas de inspección de APHIS con el fin de facilitar que los caninos detectores identifiquen olores asociados al gusano barrenador del ganado.
La Secretaría de Agricultura indicó que estas adecuaciones también se implementaron en la estación cuarentenaria de Puerto Palomas, Chihuahua, en preparación para su próxima reapertura a las exportaciones pecuarias.
Aunque la reapertura del mercado estadounidense continúa avanzando, la exportación de ganado mexicano a Estados Unidos sigue sujeta a estrictos protocolos sanitarios y aún no opera plenamente en todos los puntos fronterizos.








