El precio promedio de la canasta básica alimentaria alcanzó los dos mil 141.86 pesos durante septiembre de 2026, lo que representó un incremento mensual de 13.34 pesos, equivalente a 0.63%, informó la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).
El organismo advirtió que la combinación de inflación alimentaria, aumento en los costos de los energéticos, apagones, desastres naturales e inseguridad configura un escenario de presiones crecientes para el bolsillo de las familias mexicanas y anticipa un cierre de año con menor dinamismo en el consumo.
El estudio de mercado de Anpec, integrado por 44 productos de consumo esencial, se realizó en las 32 entidades del país mediante una muestra aleatoria, domiciliaria, ambulatoria y estratificada en más de 200 puntos de venta de segmentos de consumo alto, medio y popular.
Estados con los mayores incrementos
Las mayores variaciones al alza en el precio de la canasta básica alimentaria se registraron en Baja California Sur con 5.88%, Campeche con 3.49%, Puebla con 3.20%, Coahuila con 3.01% y Querétaro con 2.72%.
Por otra parte, las entidades donde la canasta resultó más costosa fueron el Estado de México, con dos mil 504.90 pesos; Zacatecas, con dos mil 394 pesos: Jalisco, con dos mil 335 pesos; Colima, con dos mil 324 pesos, y Nayarit, con dos mil 280 pesos.
Cebolla, naranja y manzana lideran alzas
Entre los productos que más aumentaron de precio durante el último mes destacó la cebolla, con un alza de 38.56%, al pasar de 31.69 a 43.91 pesos.
Le siguieron la naranja, que aumentó 8.74%; la manzana, con 8.47%; los chiles en escabeche, con 5.78%, y la avena, con 5.49 por ciento.
De acuerdo con Anpec, diversos insumos estratégicos continúan enfrentando presiones que podrían reflejarse en mayores incrementos de precios. Entre ellos se encuentran el maíz, cacao, huevo, café, trigo, arroz, azúcar y aceites vegetales.
“Este reporte de mercado que ANPEC realiza mes con mes confirma la presión que enfrentan los precios de los productos de consumo esencial y permite anticipar un cierre de año complicado para el bolsillo de los consumidores”, señaló el presidente de Anpec, Cuauhtémoc Rivera.
Consumo familiar muestra señales de debilidad
La organización destacó que el INEGI reportó recientemente una caída en el gasto de los hogares y sostuvo que esta tendencia podría mantenerse durante la segunda mitad del año.
Según Anpec, en la economía de última milla ya se observa un consumidor más cauteloso, que administra mejor sus recursos, recorta gastos y prioriza sus compras ante la incertidumbre económica.
Consideró que este fenómeno coincide con una etapa del año en la que las familias enfrentan compromisos adicionales de gasto, como el regreso a clases, las Fiestas Patrias, Halloween, Navidad, celebraciones de fin de año y la posterior cuesta de enero.
Energéticos у apagones elevan riesgos económicos
Anpec identificó el costo de los energéticos como uno de los factores que más inciden en la actividad económica y el consumo.
Recordó que para el periodo del 12 al 18 de septiembre la Secretaría de Hacienda estableció un estímulo fiscal de 51.43% para la gasolina regular y de 100% para el diésel, medida que refleja la volatilidad de los precios energéticos y su impacto en las cadenas de suministro.
La organización explicó que un aumento en los costos de transporte termina por trasladarse a los precios finales de los productos.
A este escenario se suman los recientes apagones registrados en el sureste mexicano, que, según Anpec, provocaron afectaciones al pequeño comercio debido a daños en equipos de refrigeración y pérdidas de mercancías.
Rivera sostuvo que la creciente vulnerabilidad del sistema eléctrico también envía señales negativas a la inversión, debido a la necesidad de contar con un suministro confiable para respaldar la actividad productiva.
Desastres naturales e inseguridad también presionan
La organización señaló que los desastres naturales representan otro factor de riesgo para la economía nacional. Recordó casos como el huracán Otis y las lluvias e inundaciones registradas en 2025 en estados como Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí.
ANPEC afirmó que la recuperación de la infraestructura, los comercios y los hogares afectados por fenómenos de gran intensidad puede extenderse durante años y generar efectos duraderos sobre la actividad económica.
Asimismo, señaló que la inseguridad, especialmente la extorsión y la violencia relacionada con la delincuencia organizada, continúa afectando las actividades de producción, distribución, comercialización y consumo en entidades como Sinaloa, Zacatecas, Baja California Sur, Guanajuato y Colima.
Anpec prevé turbulencias para el cierre de 2026
La organización concluyó que la segunda mitad del año concentra una parte relevante del gasto de los hogares y que el conjunto de riesgos económicos, sociales y climáticos podría traducirse en mayores presiones inflacionarias.
Por ello, advirtió que el cierre de 2026 estará marcado por una tendencia alcista en los precios, un menor dinamismo del consumo y efectos directos sobre la calidad de vida de las familias mexicanas, así como sobre la actividad económica y la productividad del país.
En ese contexto, Anpec consideró que México se encamina hacia un cierre de año complejo y un inicio de 2027 con fuertes desafíos para el consumo de los hogares.








