El Senado aprobó la reforma con 97 votos, mientras sigue pendiente una ley general de bienestar animal cuyo plazo constitucional venció en 2025.
El Senado aprobó por unanimidad, con 97 votos, una reforma para incorporar a la educación contenidos orientados a la protección animal, que abarca trato digno y respeto. La modificación adiciona un segundo párrafo a la fracción XVI del artículo 30 de la Ley General de Educación y fue enviada a la Cámara de Diputados para continuar el proceso legislativo.
El cambio establece que los contenidos educativos deberán promover una cultura de protección y trato digno y respetuoso hacia los animales, reconocerlos como seres sintientes y prevenir el maltrato, la crueldad y el abandono.

También incorpora la tenencia responsable y una convivencia respetuosa que favorezca el bienestar animal. La Secretaría de Educación Pública (SEP) tendrá 180 días naturales, una vez que entre en vigor el decreto, para adecuar los planes y programas de estudio correspondientes.
Protección animal: del mandato constitucional al aula
La reforma aprobada no crea desde cero la obligación de incorporar la protección animal en la educación. Ese principio quedó establecido en la Constitución en diciembre de 2024. La reforma constitucional dispuso que los planes y programas de estudio incluyan contenidos relacionados con la protección de los animales. Además, dispuso establecer las obligaciones del Estado en materia de cuidado y trato adecuado.
El paso aprobado ahora consiste en llevar ese mandato constitucional a la Ley General de Educación y precisar su incorporación dentro de los contenidos educativos.
La Cámara de Diputados había aprobado previamente, en abril de 2026, una reforma al mismo artículo 30 relacionada con el bienestar y la protección de los animales. La minuta fue turnada entonces al Senado, donde permanecía pendiente de dictaminación.
Con la aprobación senatorial, el proyecto vuelve a la Cámara de Diputados para continuar su trámite legislativo.
La protección animal entrará al desarrollo curricular
La senadora Beatriz Robles Gutiérrez, de Morena, presentó el dictamen. Sostuvo que la reforma permitirá trasladar el principio de protección animal al ámbito educativo y fortalecer los contenidos de la Nueva Escuela Mexicana.
La legisladora planteó que niñas y niños desarrollen desde los primeros años una mayor conciencia sobre la responsabilidad que implica convivir con otras especies.
Más allá de esa argumentación, el texto aprobado incorpora obligaciones concretas: prevenir el maltrato, la crueldad y el abandono, fomentar la tenencia responsable y promover una convivencia respetuosa con los animales. La aplicación de esas disposiciones quedará sujeta a las adecuaciones que realice la autoridad educativa dentro del plazo establecido.
Una ley general que sigue sin expedirse
La reforma educativa ocurre mientras permanece pendiente otro mandato constitucional: expedir una Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales. La reforma constitucional de 2024 dio al Congreso de la Unión 180 días naturales para expedir ese ordenamiento. El plazo venció el 1 de junio de 2025.
El retraso no significa que el tema haya desaparecido de la agenda legislativa. En 2026 se han presentado nuevas iniciativas para crear esa legislación general, entre ellas propuestas que plantean establecer competencias para los distintos órdenes de gobierno, obligaciones para quienes tienen animales bajo su cuidado y mecanismos de prevención y sanción del maltrato.

Durante el debate, la senadora María del Rocío Corona Nakamura, del PVEM, llamó precisamente a avanzar hacia una Ley General de Bienestar Animal. Con ese propósito, propuso construir consensos para concretarla durante la actual Legislatura. La legisladora sostuvo que tener un animal de compañía implica una gran responsabilidad. Añadió que niñas y niños deben conocer desde sus primeros años que los animales pueden experimentar estrés, miedo y sufrimiento.
Así, el Senado avanzó este martes en el componente educativo de la protección animal, mientras permanece pendiente el ordenamiento general cuyo plazo constitucional de expedición ya venció hace más de un año.
Educación y legislación avanzan a ritmos distintos
La diferencia entre ambos procesos marca el alcance de la decisión tomada por el Senado.
Por un lado, la reforma educativa busca convertir en una disposición específica de la legislación secundaria un mandato constitucional vigente y llevarlo a los planes y programas de estudio.
Por otro, la ley general que debe establecer las bases nacionales de bienestar, cuidado y protección animal todavía se encuentra en proceso legislativo, con distintas iniciativas pendientes en el Congreso.
La reforma aprobada por el Senado no resuelve ese vacío legislativo. Avanza en materia educativa, pero deja pendiente la construcción del marco general de protección animal.
Lee:
Sin ley y con el plazo vencido, crece la presión por proteger a los animales en México








