A pesar del crecimiento exponencial en los últimos años en el número de cuentas de inversión formales, los mexicanos todavía enfrentan tres principales barreras para comenzar a invertir: consideran que es demasiado complicado, creen que implica un riesgo similar a una apuesta y piensan que necesitan grandes cantidades de dinero para hacerlo.
Así lo expusieron el director de Cultura Financiera de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), Gerardo Aparicio, y Luis Tinajero, director de Educación e Innovación Financiera de Grupo Financiero Actinver, durante la presentación de la 18 edición del Reto Actinver.
Explicaron que la democratización de los servicios financieros y el avance de la tecnología permitió que el número de cuentas de inversión pase de alrededor de 299 mil 600 en 2019 a 27.7 millones en el segundo semestre de 2026, un crecimiento de aproximadamente 91 veces, de acuerdo con cifras oficiales.
Sin embargo, el crecimiento en el número de cuentas no ha ocurrido al mismo ritmo que los activos en custodia, que en el mismo periodo aumentaron 1.7 veces.
“En el año 2019, pues el número de cuentas abiertas en alguna de las 35 casas de bolsa actualmente que existen en el país ni siquiera llegaba a las 300 mil cuentas, con números exactos más o menos unas 299 mil 600 cuentas en ese año se tenían… para que el día de hoy, pues prácticamente en el segundo semestre del 2026 ya tengamos alrededor de 27.7 millones de cuentas”, reveló Gerardo Aparicio.
Muchas cuentas pero pocos activos
No obstante, a pesar del enorme crecimiento en el número de cuentas, el dinero que se coloca en ellas sigue siendo bajo. Pues de tener 6.89 billones de pesos en custodia en 2019, al segundo trimestre del presente año, se alcanzaron 11.3 billones de pesos en los fondos de inversión.
El aumento en el número de cuentas muestra una mayor facilidad para acceder al mercado bursátil, pero también plantea un desafío para el sector: acompañar a los nuevos inversionistas para que conviertan las cuentas de inversión en herramientas patrimoniales.
“Sí está sucediendo algo bien interesante en México», porque la explosión en el número de cuentas demuestra la capacidad de los nuevos modelos de distribución y la tecnología, está tumbando las barreras de entrada que existían en los modelos tradicionales, señaló, por su parte, Tinajero.
Agregó que «si bien se han incrementado 91 veces el número de cuentas de intermediación bursátil en este país, es decir, han explotado, pues los activos de custodia no han incrementado de la misma manera, simplemente han aumentado del mismo periodo 1.7 veces”.
El comportamiento puede representar el inicio de una nueva etapa para el mercado de inversión, en la que el reto ya no consiste únicamente en facilitar la apertura de cuentas, sino en lograr que los nuevos inversionistas conozcan los instrumentos financieros y los utilicen de acuerdo con sus objetivos patrimoniales, consideró el directivo.
Invertir también implica riesgos si no se conocen los instrumentos
El crecimiento del acceso al mercado bursátil también puede representar un riesgo si los nuevos inversionistas ingresan sin conocer las características de los productos en los que colocan su dinero.
Actualmente existe una oferta cercana a 3 mil 500 opciones de inversión, de acuerdo con lo expuesto en la conferencia, entre fondos, acciones, ETF y otros instrumentos.
“Estos 3,500 activos pueden generar un riesgo para el inversionista porque si no lo conocen, cada uno de ellos o los puntos básicos, pues obviamente entre tanta diversidad de instrumentos puede haber un extravío en relación a los objetivos que esté buscando un determinado inversionista mexicano”, alertó Aparicio.
En este contexto, se destacó la importancia de que los inversionistas conozcan conceptos como minusvalía, plusvalía y el efecto de las tasas de interés sobre los fondos vinculados al mercado de deuda.
“Los fondos de inversión tienen un grado de riesgo bajo, pero sí lo tienen y obviamente aquellos instrumentos que están ligados a bonos en el largo plazo, muy probablemente pues estos cambios en las tasas de interés y demás podría llegar a provocar una cantidad de minusvalía en el fondo de inversión”, se explicó.
Hay cierto tipo de conceptos que hoy el inversionista de retail debe de tener muy claro: ¿qué es este concepto de minusvalía?, ¿qué es este concepto de plusvalía?, ¿por qué las tasas de interés pueden llegar a afectar a los fondos de inversión que están ligados al mercado de deuda?, ¿por qué en el ámbito de las acciones también cuando vemos este comportamiento hacia la baja de la tasa de interés pudiera llegar a incrementar el valor de una determinada acción?, añadió.
Los tres paradigmas que frenan a los mexicanos para invertir
Aunque la tecnología redujo las barreras para abrir una cuenta, persisten tres ideas que frenan a quienes todavía no participan en el mercado de inversión.
El primer paradigma es considerar que invertir es demasiado complicado y que requiere un nivel muy elevado de conocimientos financieros.
El segundo es pensar que invertir es demasiado riesgoso, bajo la idea de que hacerlo equivale a realizar una apuesta.
El tercero es creer que se necesita mucho dinero para comenzar a invertir.
“En promedio, que no invierte cuando se le pregunta del tema de la inversión, cuando se entiende que es una inversión financiera, pues toma o saca algunos de estos tres paradigmas y este es el reto que tenemos: tumbar estos paradigmas”, explicó Tinajero.
“El primero es que es muy complicado, que se necesita demasiado conocimiento, un nivel muy alto en términos de conocimientos financieros. El segundo, que es riesgoso, que pues ahí es como ir a hacer una apuesta”, agregó.
Sobre esta última percepción, se explicó que adquirir una acción implica convertirse en accionista de una empresa y que conocer el negocio permite comprender mejor su dinámica y volatilidad.
“Cuando alguien tiene algo de experiencia y con eso se tira ese paradigma, entiende que comprar una acción pues es convertirse en dueño, en accionista de un negocio y cuando entiendes el negocio, pues entiendes la volatilidad del mismo, la propia dinámica del negocio, entiendes los márgenes en general, como cuando alguien pone un negocio tradicional que no esté cotizando en bolsa, pues hace estas preguntas y tiene este entendimiento. Entonces esta experiencia tumba este paradigma”, se señaló.
Se necesita mucho dinero para invertir, un mito
El tercer paradigma también comienza a perder fuerza con la disponibilidad de instrumentos de menor costo.
“Y un paradigma que se sigue manteniendo y yo creo que ya es el más obsoleto es que se necesita mucho dinero. Las personas en general responden esto: ‘No, bueno, ya que tengan millones de pesos pues ya me preocupo en invertir’. Y es exactamente al revés, o sea, para llegar a los millones de pesos se tiene que empezar a invertir”, se expuso.
Hay instrumentos que cuestan menos que un café
La digitalización también amplió la posibilidad de acceder a instrumentos con montos menores, incluidos ETF, fondos de renta variable y acciones locales e internacionales.
“Hay algunos valores de grandes empresas que todos conocemos, pues que sí necesitas algunos miles de pesos para comprar una acción, pero también hay vehículos colectivos como ETF o los propios fondos de renta variable o acciones locales o algunas internacionales también que cuestan menos incluso que un café del día aquí abajo”, se explicó.
“Entonces ya cualquier persona con la palanca digital que veíamos que ha abierto esta posibilidad y tumbado esta gran barrera de entrada, pues también acompañada con esta facilidad de poner una muy pequeña cantidad pueden las personas aprovechar esta palanca tan fuerte que es el interés compuesto para su propio beneficio e ir haciendo su patrimonio”, agregó.
Reto Actinver busca dar experiencia a nuevos inversionistas sin arriesgar su dinero
En este escenario cobra relevancia el Reto Actinver, iniciativa que busca acercar a potenciales inversionistas al funcionamiento del mercado bursátil mediante una simulación que les permite adquirir experiencia antes de colocar recursos reales.
“Actinver desde hace 17 años, este año cumple su mayoría de edad, 18, y obviamente pues ha venido forjando esta parte del Reto Actinver con la intencionalidad de empoderar a los inversionistas hoy o potenciales”, explicó Aparicio.
“Y creo que siempre lo he dicho como profesor que soy: una simulación que te permita tener horas de vuelo y con ello identificar toda esta realidad en el ecosistema que se lleva a cabo en el sistema financiero, pues te da ese grado de experiencia sin arriesgar tu dinero”, agregó.
La simulación busca que quienes todavía no han dado el paso para convertirse en inversionistas conozcan de manera práctica el funcionamiento del mercado y conceptos relacionados con las inversiones.
Reto Actinver: Para derribar paradigmas
La edición número 18 del Reto Actinver llega en un contexto en el que el acceso a las cuentas de inversión alcanzó niveles sin precedentes, pero en el que el crecimiento de la participación también plantea la necesidad de fortalecer la educación financiera para que más personas comprendan los riesgos, costos, precios y características de los instrumentos disponibles.
“Para mis inversiones, hablando de comisiones, hablando de importes, hablando de precios, digo, esta parte es real: que cueste menos que un café del día. Experiméntalo y lo verás y te darás cuenta que estarás comprando empresas de las más importantes de México justo con ese valor, menos de un café del día”, concluyó.








