Migrantes de cuatro países se sumaron al grupo en Tapachula
La caravana migrante “Fe y Esperanza con Dios” retomó este lunes su marcha desde Tapachula hacia la frontera norte, después de que salvadoreños, guatemaltecos, ecuatorianos y haitianos se sumaran al grupo.
El contingente permaneció dos días y medio en Tapachula antes de continuar por los municipios de la costa de Chiapas hacia la frontera con Estados Unidos.
Caravana migrante retoma la ruta del Pacífico
La caravana migrante salió este lunes del Parque Bicentenario de Tapachula y avanzó bajo la lluvia hacia los municipios de la costa chiapaneca. Sus integrantes utilizaron bolsas de plástico para protegerse del agua durante el trayecto.
De acuerdo con los participantes, el grupo salió de San Pedro Sula, Honduras, el domingo 20 de septiembre, con alrededor de 400 hondureños, e ingresó a México por la frontera sur la noche del jueves 24.
Durante su estancia en Tapachula se sumaron salvadoreños, guatemaltecos, ecuatorianos y haitianos. Los propios participantes estimaron que actualmente la caravana reúne entre 350 y 600 personas, principalmente hondureños.
Su objetivo, explicaron, es llegar a la frontera norte e intentar cruzar hacia Estados Unidos, donde algunos tienen familiares. Si no consiguen cruzar, algunos señalaron que permanecerán en México mientras buscan alternativas para alcanzar ese propósito.
Según los migrantes, la falta de empleo y de oportunidades para mejorar sus condiciones de vida en sus países de origen fue uno de los motivos para emprender el viaje.
La caravana “Fe y Esperanza con Dios” tiene previsto avanzar por la ruta del Pacífico, con escalas en Huehuetán, Huixtla, Escuintla, Mapastepec, Pijijiapan, Tonalá y Arriaga, antes de continuar hacia Oaxaca.
Iglesia cuestiona la lentitud de los trámites migratorios
El director del Albergue Diocesano Belén, César Augusto Cañaveral Pérez, atribuyó el resurgimiento de las caravanas en la frontera sur a la desesperanza de migrantes que no han logrado regularizar su situación.
Cañaveral Pérez afirmó que algunas personas llevan incluso años a la espera de una resolución ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y el Instituto Nacional de Migración (INM).
Según el director del albergue, las demoras llevan a algunos migrantes a abandonar sus procesos de regularización. Quienes lo hacen continúan el trayecto en caravanas, pese a los riesgos de las rutas.
Cañaveral Pérez criticó que la frontera sur de México funcione como un “cuello de botella”, donde migrantes permanecen durante meses a la espera de una posible regularización.
En el marco de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, la Diócesis de Tapachula llamó a las autoridades federales a agilizar los procedimientos y brindar una atención más humana y eficiente.
Lee también:
Evacúan a 980 personas del Centro Médico Adolfo López Mateos en Toluca








