El boxeador mexicano Sergio “Yoreme” Mendoza pasó de llegar como el rival menos favorecido a convertirse en campeón mundial unificado de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Con dos caídas en el segundo round y una más en el quinto antes de la intervención del réferi, el mexicano destronó a Ricardo “El Niño” Sandoval al vencerlo por nocaut técnico en cinco asaltos.
La historia de Yoreme Mendoza cobra mayor dimensión por sus antecedentes recientes, y es que en abril sufrió un nocaut en dos asaltos y, hace un par de meses, enfrentó la muerte de su hermano.
Además, llegó a esta pelea como reemplazo de última hora de Óscar Collazo, quien salió de la función por una lesión, por lo que pocos lo consideraban capaz de destronar al campeón.
Yoreme comenzó con cautela, mantuvo la guardia arriba y estudió a Sandoval durante el primer round.
Sin embargo, en el segundo cambió el rumbo de la contienda: avanzó con decisión, conectó un golpe que mandó a la lona al “Niño” y, tras la cuenta de protección, lo derribó nuevamente con un potente uppercut.
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Sandoval sobrevivió gracias a la campana y trató de recuperarse en los siguientes asaltos. Mendoza, sin desesperarse, insistió con golpes al cuerpo y mantuvo la presión. Al llegar al cuarto episodio, los tres jueces favorecían al retador por 38-36.
El quinto round definió la pelea. Cuando Sandoval parecía recuperar terreno y lanzó un uppercut, Mendoza conectó primero un gancho de derecha directo al rostro que lo envió a la lona.
El nuevo monarca olió la oportunidad y atacó con un gancho al hígado que dejó al campeón contra las cuerdas, el réferi observó que Sandoval ya no podía defenderse y detuvo el combate.
Así, Mendoza conquistó los cinturones del CMB y de la AMB, mientras que Sandoval tuvo un estreno mundialista que terminó de forma amarga.








