Joaquín Fernández Salceda es dueño y director operativo del Hotel Maga, el establecimiento ubicado en la colonia Obrera, en la alcaldía Cuauhtémoc, que la semana pasada fue el epicentro de un conflicto que derivó en dos confrontaciones.

El primero ocurrió el martes 6 de octubre, cuando durante una jornada médica, activistas trans denunciaron haber sido agredidas por presuntos trabajadores de ese negocio, lo que motivó una protesta ante la Fiscalía de Investigación de Delitos Cometidos en Agravio de Grupos de Atención Prioritaria de la capital mexicana para exigir que el ataque fuera investigado como un crimen de odio.
Tres días después, el viernes 9 de octubre, los supuestos afectados acudieron a la explanada de la alcaldía Cuauhtémoc para solicitar una verificación al inmueble, pero protagonizaron un enfrentamiento contra personal de la demarcación que terminó con varios heridos, destrozos en el edificio y la apertura de 16 carpetas de investigación ante las autoridades capitalinas.
Ahora, en entrevista, Fernández Salceda expone su versión de los hechos, el contexto de extorsión que asegura padece desde hace un año y las afectaciones a su negocio y a sus trabajadores, además de responder a los señalamientos de discriminación difundidos en algunas redes sociales contra su negocio.
Su testimonio se fortalece con un posicionamiento de otros colectivos y trabajadoras sexuales de la zona de Sullivan respaldaron al hotel y rechazaron que el conflicto tenga que ver con un supuesto cobro de piso, como ese grupo violento señalaron.
Antecedentes de amenazas e intentos de extorsión
AMEXI.— ¿Qué ocurrió la tarde del martes en el Hotel Maga, desde su perspectiva?
Joaquín Fernández Salceda (JFS).— Ese día llegaron a las 3 de la tarde, aproximadamente. De toda la gente que llegó el martes, nadie trabaja afuera de mi hotel; no las conocían las personas que usualmente trabajan afuera, únicamente a (una persona conocida como) “La China”, aprovechando una campaña médica que hubo de Médicos con Fronteras, donde iban a realizar vacunación y pruebas de VIH.
Yo me preparé con personal que trabaja en el hotel para evitar que entraran, les comenté que había la posibilidad de agresiones y que estuvieran listos para lo que ocurriera. Por ello, el personal del hotel impidió que accedieran a nuestras instalaciones, ahí fue donde se dio el estira y afloja.
AMEXI.— ¿En qué circunstancias se dio el encuentro entre el personal del hotel y ese grupo de personas?
JFS.— Ese día a mi gerente le avisaron en la madrugada que “La China” estaba reclutando gente para reunirse y “reventar” el hotel, porque no es la primera vez que sucede algo así. No con las trabajadoras sexuales que están afuera del hotel, sino con otras personas ajenas.
Anteriormente (el gerente del hotel) ya había recibido maltratos e intentos de extorsión, en una ocasión (incluso) lo atacaron y tuve que cambiarlo de lugar de trabajo. Además, el año pasado (el grupo encabezado por la mencionada trabajadora trans) ya había realizado destrozos en el Hotel Encanto y también en el Metro Hidalgo.

“Yo no golpeé a nadie, está grabado; fue al revés”
AMEXI.— Ahora, ¿cuál fue el motivo o el detonante del conflicto, de acuerdo con lo que usted pudo observar?
JFS.— A «La China» se le cortó el servicio hace tres meses. Tenía un año amenazando a mis trabajadores, extorsionando; se decía la dueña de la plaza y nos amenazaba con golpearlos y amedrentarlos.
Ella vivía en el hotel, pero constantemente era violenta, el alcohol y las drogas eran algo común. Entrevistando a sus colegas me contaron que ella organiza programas sociales y de ayuda, pero que termina quedándose el dinero.
Nosotros no tenemos un equipo de seguridad; me tuve que defender con mis trabajadores. Yo no golpeé a nadie, está grabado; fue al revés, yo estuve recibiendo insultos, me escupieron en la cara.
Intentaron entrar al hotel, pero no hubo lesionados
AMEXI.— ¿Usted o su personal intentaron dialogar o mediar antes de que la situación escalara?
JFS.— Sí, lo intentamos, pero estas personas tenían la intención de agredir, de amedrentar, de ingresar al hotel y hacer destrozos, pero afortunadamente no hubo lesionados ni nada que lamentar. Hubo alguno que otro intento de altercado con mis trabajadores y personas que traían ellas, pero nada de gravedad.
AMEXI.— ¿Se registraron daños materiales en el inmueble o en las instalaciones?
JFS.— En el hotel no pasó nada, todo ocurrió afuera de las instalaciones. El hotel siguió operando, pero con el riesgo de que si algo ocurría, podía escalar a mayores.
AMEXI.— ¿Tiene conocimiento de otros incidentes similares ocurridos en la zona o en otros establecimientos?
JFS.— El que conté de los destrozos realizados por “La China” en el Hotel Encanto y hace un año hubo un hecho afuera del hotel Maga, cuando una persona cercana a “La China”, con una botella rota atacó a un transeúnte que llegó solicitando ayuda, pero no se esperó a que llegaran los servicios médicos. Esa persona salió del hotel y se murió a dos cuadras.
La zona es un punto rojo, sin atención policial
AMEXI.— ¿Cómo describe el clima de seguridad en la zona donde se ubica el hotel?
JFS.— La esquina del hotel está señalada como un punto rojo, porque hay personas que se reúnen a drogarse, a generar altercados en la vía pública, y las autoridades no hacen nada, dejan pasar ese tipo de acciones.
Esta es la persona que arrasó la Alcaldía y quería arrasarnos a nosotros. https://t.co/igSc8YuVO7
— Joaquín Salceda (@Mariausiliadora) October 12, 2026
AMEXI.— ¿Ha tenido algún tipo de comunicación con las autoridades locales o con la alcaldía tras lo ocurrido?
JFS.— Me llamaron por parte de la alcaldía Cuauhtémoc el día sábado para un acercamiento y una plática, para hacer una relatoría de los hechos. Querían saber quiénes eran esas personas y estar al tanto de por qué esa reacción.
Nos pidieron presentar la documentación del establecimiento en regla y ahora ellos tienen nuestro expediente de las visitas de verificación anteriores. La última fue en diciembre, la realizó el Instituto de Verificación Administrativa de la Ciudad de México; estas ocurren cada año y medio o dos años, a menos que surja algún hecho aislado que merezca la visita del INVEA.
A fechas recientes nosotros no habíamos tenido ninguna verificación, la última visita se dio dentro del contexto por la creación de la ciclovía para el Mundial de Futbol; en esa ocasión nos reportaron por haber levantado la banqueta, pero fue un problema de falta de comunicación entre la alcaldía y el gobierno capitalino. En ese momento hicieron la aclaración correspondiente, tras la inspección.
Protocolos de protección y el programa Puntos Violeta
AMEXI.— ¿El hotel cuenta con políticas o protocolos de atención a la diversidad sexual y de género?
JFS.— Los hoteles de la cadena H cuentan con el distintivo de Puntos Violeta. Esto significa que el hotel puede recibir a una mujer que solicite ayuda, se le da resguardo, envían ayuda de la alcaldía: policía o ambulancia y, además, le dan acompañamiento para que acuda a la fiscalía o a alguna agencia del Ministerio Público.
AMEXI.— ¿Cómo garantiza el establecimiento un trato digno y no discriminatorio para todas las personas?
JFS.— Que las autoridades actúen como tal. Nosotros, desde nuestro negocio, contamos con reglas, con condiciones sanitarias correctas, con apoyo —como te mencionaba— de los Puntos Violeta. Pero son las autoridades las encargadas de la buena convivencia en la zona, de cuidarnos a nosotros y a los ciudadanos.
Colectivos confirmaron trato digno en el Hotel Maga
Tres días después de el zafarrancho en la sede de la alcaldía Cuauhtémoc, en el Hotel San Lázaro hubo una conferencia de prensa de integrantes de colectivos de mujeres trans y trabajadoras sexuales durante la cual descartaron que el conflicto esté vinculado con el supuesto cobro de piso del hotel Maga y negaron que sus demandas tengan relación con presiones económicas contra el establecimiento.
Sobre los hechos violentos de los días pasados, la secretaria de la organización Agenda Política Trans México, Lola Vargas, sostuvo que las afectaciones económicas y la violencia que enfrentan las trabajadoras sexuales no justifican la destrucción de inmuebles ni las agresiones contra instituciones públicas o privadas.
Asimismo, en la conferencia las trabajadoras sexuales de la zona de Sullivan leyeron un posicionamiento en el que rechazaron los señalamientos contra el Hotel Maga y defendieron el trato respetuoso que, aseguran, reciben de ese establecimiento, sin discriminación por identidad de género.
Las convocantes sugirieron revisar si las personas involucradas en estos actos pudieran estar vinculadas con destrozos ocurridos en la estación Hidalgo, del Sistema de Transporte Colectivo Metro, en meses anteriores y pidieron a las autoridades investigar los hechos, identificar a los responsables de los daños materiales e informar sobre el avance de las indagatorias.
¿Intereses políticos detrás de ese conflicto?
AMEXI.— ¿Qué opina de la marcha y lo ocurrido el viernes 9 de octubre? ¿Usted asistió a la mesa de diálogo?, ¿tiene conocimiento de esta mesa de diálogo?
JFS.— El viernes, me parece que tenían ya programada una mesa de diálogo, pero reventó y acabó de esa forma desastrosa. La alcaldía no tuvo la voluntad de defenderse sola, requirieron de la fuerza pública.
Primero acudieron a la Fiscalía, allí intentaron hacer destrozos, y después se dirigieron a la alcaldía Cuauhtémoc para intentar reunirse con la alcaldesa, y ahí fue donde detonó el conflicto.
Pienso que están buscando desestabilizar a la alcaldesa, que son fuerzas de choque manejadas por alguien más; además, la mayoría (en ese grupo de trabajadores trans comandado por “La China”) tiene antecedentes penales.
Derecho a trabajar sin violencia
En un documento titulado “Hotel Maga: derecho a trabajar sin violencia” que difundió en su cuenta en la red social X, la dirección del establecimiento denunció una serie de incidentes que durante aproximadamente un año han afectado la seguridad de sus trabajadores y clientes, así como el acceso y el funcionamiento normal del negocio.
También pidió que las autoridades investiguen los hechos, puesto que nadie debería tener que trabajar con miedo. “La dirección del Hotel MAGA está dispuesta a aportar los testimonios y materiales disponibles para contribuir al esclarecimiento de los hechos y solicita que todas las denuncias sean examinadas con imparcialidad”, agregó. A continuación, el texto:
HOTEL MAGA: DERECHO A TRABAJAR SIN VIOLENCIA
RELATORÍA DE ECHOS OCURRIDOS
El Hotel MAGA denuncia una serie de incidentes que, durante aproximadamente un año, han afectado la seguridad de sus trabajadores y clientes, así como el acceso y el funcionamiento normal del establecimiento.
Según los testimonios del personal, se han producido episodios reiterados de insultos, amenazas, intimidaciones y presuntas agresiones. También se ha denunciado una supuesta exigencia de cuotas semanales a cambio de permitir que el negocio funcione sin problemas.
La situación ha llegado a un punto especialmente preocupante: trabajadores que temen por su integridad, una gerente que ha tenido que modificar sus rutinas por temor a nuevas intimidaciones y colaboradores que han solicitado cambiar de lugar de trabajo para sentirse seguros.
La dirección del hotel sostiene que estos hechos deben investigarse con seriedad y que cualquier posible responsabilidad debe determinarse mediante pruebas y por las vías correspondientes.
Queremos dejar algo muy claro: este no es un conflicto contra ninguna comunidad. El Hotel MAGA respeta la dignidad y los derechos de todas las personas, sin distinción por su identidad o expresión de género, condición social o cualquier otra circunstancia.
Pero el respeto debe ser recíproco. Ninguna persona debe sufrir discriminación; tampoco ningún trabajador debe verse obligado a soportar amenazas, agresiones o intimidaciones para poder ganarse la vida.
Por ello, hacemos un llamamiento a las autoridades para que investiguen los hechos denunciados, adopten las medidas de protección necesarias y garanticen la seguridad de quienes trabajan, se alojan o transitan por la zona.
La convivencia exige derechos, pero también respeto a los demás. Nadie está por encima de la ley y nadie debería tener que trabajar con miedo.
La dirección del Hotel MAGA está dispuesta a aportar los testimonios y materiales disponibles para contribuir al esclarecimiento de los hechos y solicita que todas las denuncias sean examinadas con imparcialidad.
— Joaquín Salceda (@Mariausiliadora) October 11, 2026






