En la Ciudad de México, militantes de izquierda, integrantes de organizaciones sociales, colectivos y liderazgos de la alcaldía Cuauhtémoc hicieron público el Manifiesto por la Unidad Militante en Cuauhtémoc, un posicionamiento ante las versiones que han circulado en torno al proceso de definición de la coordinación de la defensa de la Cuarta Transformación en la demarcación.
Asimismo, Unidad Militante Cuauhtémoc nace de una convicción fundamental: las grandes desigualdades sociales no son accidentes aislados, sino el resultado de relaciones económicas y estructuras de poder que durante demasiado tiempo han colocado los intereses particulares por encima del bienestar colectivo.
Por otro lado, el documento sostiene que la política debe estar al servicio de quienes trabajan, producen, estudian, venden, cuidan, habitan y sostienen diariamente la vida de las comunidades y barrios.
Por lo que, el manifiesto advierte que el mundo está cambiando y que Estados Unidos ya no tiene la misma capacidad de imponer por sí solo el rumbo internacional, mientras que nuevas potencias tienen cada vez mayor peso.

La transformación comienza en el territorio
Adicionalmente, el manifiesto reconoce que México ha seguido un camino distinto al de buena parte de la región con la Cuarta Transformación, pero subraya que transformar significa también deconstruir las propias prácticas políticas dentro de los partidos y organizaciones.
En este contexto, el primer desafío es cuidar el territorio, la comunidad y la integridad, así como recuperar el espacio público para fortalecer los vínculos entre quienes habitan las colonias y barrios.
En consecuencia, Unidad Militante Cuauhtémoc sostiene que la transformación social no puede depender exclusivamente de personas, cargos públicos o coyunturas electorales, sino que requiere organización popular permanente con conciencia, formación política y participación de todas y todos.
La experiencia de los últimos cinco años, señala el documento, dejó una lección importante: ninguna fuerza actual puede construir una mayoría social y electoral capaz de ganar una elección por sí sola. Morena se convirtió en la principal fuerza política de la alcaldía desde su creación en 2015, pero aún en alianza con el PT y el PVV perdió las elecciones de 2021 y 2024.
La unidad no es unanimidad ni subordinación
Finalmente, el manifiesto hace un llamado fraterno y responsable a todos los actores políticos de la demarcación, a los liderazgos, a las y los referentes de territorio, a los representantes populares y a la militancia de base, a poner por encima de cualquier diferencia personal o de grupo la posibilidad de construir un proyecto de la Cuarta Transformación en Cuauhtémoc.
«La unidad no significa unanimidad. Tampoco significa cancelar el debate ni sustituir la participación colectiva por decisiones tomadas desde arriba por alguna cúpula, por muy bien intencionada que esta sea», subraya el documento.
Asimismo, Unidad Militante Cuauhtémoc reconoce que la eventual participación de Citlalli Hernández Mora representa una posibilidad para construir condiciones de unidad entre las diversas expresiones del obradorismo y de la izquierda en la alcaldía.
«No son críticas políticas, son ataques de odio que buscan desacreditar a una mujer por el hecho de ser mujer, por ser de izquierda y por no agachar la cabeza», señala el texto.
El manifiesto también menciona a otras compañeras y compañeros con trayectoria, arraigo y liderazgo que pueden construir esta unidad para rescatar la alcaldía, como Leonor Otegui, María Rosete, Manuel Oropeza, Dolores Padierna y Dunia Ludlow. Finalmente, el documento resume su compromiso en cuatro principios: Conciencia para comprender. Organización para construir. Unidad para avanzar. Pueblo para transformar.
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