México enfrentará en las próximas dos décadas una profunda transformación demográfica que reducirá la población en edad de trabajar y elevará de manera acelerada el número de adultos mayores, un fenómeno que impactará al mercado laboral, al sistema de pensiones y a la economía del país.
El presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), Guillermo Zamarripa, advirtió que el país ya vive un cambio poblacional que durante años se anticipó, pero que ahora quedó confirmado con los datos de la Encuesta Intercensal del INEGI.
Durante la presentación del Encuentro Amafore 2026, a realizarse el 10 y 11 de noviembre, señaló que el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) surgió precisamente ante la previsión de una transición demográfica que hoy ya es una realidad.
“El cambio demográfico ya sucedió y durante las próximas dos décadas sus efectos serán cada vez más visibles”, afirmó.
Más adultos mayores y menos población en edad de trabajar
Con base en un ejercicio prospectivo elaborado a partir de la estructura poblacional actual, Amafore estimó que en 2045 México tendrá una composición muy distinta a la de hoy.
Las proyecciones muestran que la población de adultos mayores de 65 años y más aumentará 125% respecto a 2025, mientras que el grupo de personas entre 20 y 64 años, que concentra a la mayor parte de la fuerza laboral, disminuirá de 66.8 millones a 62 millones, es decir, habrá cerca de 4.5 millones menos de personas en edad productiva.
Al mismo tiempo, la población de entre 0 y 19 años también registrará una reducción cercana a los 4 millones de personas.
“La población de México en 2045 se verá totalmente distinta a la actual y eso tiene implicaciones muy grandes”, aseguró Zamarripa.
La baja natalidad enciende alertas
El presidente de la Amafore comentó que uno de los factores detrás de este fenómeno es la caída de la natalidad.
Destacó que la tasa de natalidad nacional se ubica en 1.9 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2.1, considerado necesario para mantener estable el tamaño de la población en el largo plazo.
Precisó que la tendencia no es exclusiva de México y también se observa en Europa, China y otras regiones del mundo, donde los mayores niveles educativos de las mujeres suelen asociarse con menores tasas de fecundidad.
De acuerdo con los datos expuestos, las mujeres con educación media superior o superior registran tasas cercanas a 1.2 hijos, mientras que aquellas con menor escolaridad mantienen niveles más elevados.
Mercado laboral: menos jóvenes y más informalidad
La Amafore también advirtió sobre los desafíos que implica este cambio demográfico para el mercado laboral.
Aunque la tasa de desocupación se mantiene en niveles relativamente bajos, alrededor de 3%, el organismo destacó que México continúa enfrentando un problema estructural de informalidad.
Tras varios años de descenso gradual, la informalidad laboral muestra señales de repunte y permanece por encima de 54% de la población ocupada.
“Tenemos un mercado laboral con una baja desocupación, pero con una altísima informalidad. Hay poca natalidad, nos estamos haciendo viejos y nuestra estructura laboral tiene mucha informalidad”, señaló Zamarripa.
Actualmente existen cerca de 23 millones de trabajadores afiliados al IMSS, que representan alrededor de 84% del empleo formal del país.
Sin embargo, Amafore subrayó que más de 30 millones de personas permanecen en condiciones de informalidad, lo que limita la cobertura pensionaria y de seguridad social.
Pensiones: el reto será financiar una población más longeva
Ante este escenario, la organización sostuvo que el sistema de cuentas individuales administrado por las Afores constituye una herramienta para enfrentar el envejecimiento poblacional.
Zamarripa argumentó que los países con sistemas pensionarios más sólidos cuentan con una base importante de ahorro para financiar el retiro de su población, y afirmó que México avanza en esa dirección.
Actualmente las Afores administran alrededor de 9.0 billones de pesos, recursos que representan ahorro de los trabajadores y que además financian proyectos productivos, infraestructura y actividades del sector privado.
Del total administrado, más de un billón de pesos está vinculado a infraestructura, equivalente a alrededor de 11% del portafolio.
“El objetivo es seguir construyendo una base de ahorro que permita enfrentar esta nueva realidad demográfica”, indicó.
Analizar impacto antes de modificar la edad de retiro: Amafore
Otro de los temas que preocupa al organismo es la empleabilidad de los adultos mayores.
Los datos presentados muestran que la participación en el empleo formal comienza a disminuir a partir de los 50 y 55 años, por lo que Amafore llamó a analizar cuidadosamente cualquier propuesta para elevar la edad de jubilación.
Zamarripa sostuvo que antes de discutir cambios de este tipo es necesario entender por qué muchas personas salen del mercado laboral formal conforme avanzan en edad.
“Si aumento la edad de retiro, pero el problema de empleabilidad comienza a los 55 años, puedo agravar una situación que ya existe”, advirtió.
Según la asociación, el desafío consiste en construir políticas públicas acordes con una nueva estructura poblacional donde habrá menos jóvenes, más adultos mayores y una esperanza de vida cada vez mayor.
Cambio demográfico exige una estrategia de largo plazo
Para Amafore, la Encuesta Intercensal 2025 representa una llamada de atención sobre la velocidad con que México está envejeciendo.
La organización afirmó que el sistema pensionario ya incorpora mecanismos para enfrentar parte de esta transición, pero consideró indispensable estudiar sus efectos en el mercado laboral, la seguridad social, la infraestructura y el crecimiento económico.
“Lo que no puede pasar es que lleguemos a 2045 y apenas entonces nos preguntemos qué ocurrió. Hay que entender desde ahora cómo será el nuevo México que viene”, concluyó Zamarripa.




