Tras la reciente detención y traslado al penal del Altiplano del exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó la existencia de un acuerdo político o el ofrecimiento de una embajada a la gobernadora Maru Campos.
César Jáuregui Moreno es investigado por la Fiscalía General de la República (FGR) por el delito de traición a la patria, derivado de la intervención, no autorizada, de agentes estadunidenses de la CIA en un operativo en el que desmantelaron un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara.
La mandataria federal aseguró que hay una estricta separación entre los procesos judiciales y la concertación política, y aclaró que “la justicia está por encima, incluso de la política. Nosotros no hacemos pactos políticos con la justicia”.
La FGR decidirá si responsabiliza a Maru Campos
Al ser cuestionada sobre si la investigación ministerial alcanzará a la gobernadora por presunta omisión o responsabilidad jerárquica en las violaciones a la Ley de Seguridad Nacional, Sheinbaum Pardo deslindó al Poder Ejecutivo de estas atribuciones e indicó “que lo evalúe la Fiscalía”, pues no es su papel exonerar ni perseguir a ningún mandatario estatal.
El caso Chihuahua-CIA cobró relevancia internacional tras un accidente carretero en el que fallecieron dos agentes estadunidenses, exponiendo la falta de notificación, a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), y la ilegalidad de la participación de los extranjeros en campo dentro del territorio nacional.
La presidenta reiteró que las fiscalías locales carecen de facultades para realizar operativos de este tipo o coordinarse directamente con agencias extranjeras sin la intermediación de las autoridades federales correspondientes.
Operativo ilegal
El caso inició el 19 de abril de 2026, cuando un grupo de agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) tuvieron un accidente automovilístico luego de realizar un operativo para desmantelar un narcolaboratorio en el municipio de Morelos.
En esa ocasión, reportaron que cuatro personas murieron al caer el vehículo a un barranco. De ellos, dos eran agentes de la AEI. Poco después se desveló que los otros dos pertenecían a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos.
Ello desencadenó un conflicto con el gobierno de Chihuahua, ya que el gobierno federal dio a conocer que desconocía que esos agentes estadunidenses se encontraran realizando operativos en México.
Este conflicto derivó en la renuncia del fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, en abril pasado, ya que la Agencia Estatal de Investigación pertenece a la Fiscalía del estado; así como en su detención, el 17 de octubre, acusado de traición a la patria, encubrimiento de pruebas y por ejercicio ilegal del servicio público.
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