La acelerada transición demográfica de México podría convertirse en uno de los principales obstáculos para la inversión, el crecimiento económico y la sostenibilidad de las finanzas públicas durante las próximas décadas, advirtió la presidenta nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Gabriela Gutiérrez Mora.
Durante la conferencia mensual del organismo, la dirigente destacó que la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI revela un cambio estructural en la composición de la población mexicana que tendrá efectos directos en la disponibilidad de mano de obra, el tamaño del mercado interno y la viabilidad de nuevas inversiones.
De acuerdo con datos presentados por el IMEF, la tasa de fecundidad nacional cayó a 1.3 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2.1 hijos. En la Ciudad de México, el indicador descendió a 0.9 hijos por mujer, una cifra comparable con la observada en Corea del Sur.
Menos población y más presión sobre las pensiones
El organismo indicó que esta tendencia acelerará el envejecimiento de la población y provocará que el número de habitantes del país comience a disminuir hacia 2045, quince años antes de lo previsto originalmente. Para entonces, la edad promedio de los mexicanos superará los 40 años.
Además, señaló que la población masculina en edad laboral óptima, de entre 25 y 50 años, registra una contracción sin precedentes, impulsada por la migración al extranjero y por factores asociados al entorno de violencia que ha enfrentado el país en los últimos años. El IMEF destacó que la Encuesta Intercensal reporta la migración de 1.3 millones de mexicanos, principalmente hombres, en busca de oportunidades laborales.
Según el organismo empresarial, este escenario obliga a impulsar políticas públicas que permitan incorporar a un mayor número de mujeres al mercado laboral para compensar la reducción de trabajadores disponibles.
Inversionistas observan la disponibilidad de trabajadores
El IMEF afirmó que estos cambios demográficos ya forman parte de los factores que las empresas consideran al evaluar nuevos proyectos productivos.
Explicó que una inversión industrial requiere garantizar tanto la disponibilidad futura de trabajadores como la existencia de un mercado consumidor suficiente para recuperar los recursos invertidos y generar rentabilidad en periodos de hasta dos décadas.
El organismo advirtió que, si una región no ofrece perspectivas favorables de crecimiento poblacional y de fuerza laboral, las empresas podrían optar por canalizar sus inversiones hacia otras geografías.
Gasto en pensiones crece más que los ingresos
El IMEF también expresó preocupación por la evolución de las finanzas públicas. Con base en información de la Secretaría de Hacienda correspondiente a agosto, indicó que los ingresos crecieron apenas 1.3%, mientras que las pensiones y jubilaciones de programas formales aumentaron 4.5% y los subsidios y transferencias, incluidas las Pensiones para el Bienestar, avanzaron 10.3%.
Actualmente, el gasto en pensiones equivale a 6% del Producto Interno Bruto (PIB), pero podría elevarse a 9% del PIB en 2030, cuando superaría los 4 billones de pesos, monto equivalente a cerca de 40% del presupuesto de ingresos previsto para 2027.
La organización advirtió que el país enfrenta el reto de generar mayores ingresos para financiar estas obligaciones futuras en un contexto de bajo crecimiento económico.
Ven foco amarillo para la calificación crediticia
El IMEF señaló que el deterioro de las finanzas públicas ya comienza a reflejarse en las evaluaciones de las agencias calificadoras.
Recordó que recientemente HR Ratings degradó la calificación de México debido al elevado gasto público y consideró que, aunque el país conserva actualmente el grado de inversión, existen señales de alerta sobre su capacidad para financiar necesidades sociales hacia el final de la década.
Banxico enfrentará presiones por el tipo de cambio y la inflación
En materia monetaria, el organismo observó que el diferencial entre las tasas de referencia de México y Estados Unidos se ubica en un mínimo histórico de 250 puntos base.
Añadió que el reciente repunte de la inflación, los elevados costos de la energía y la depreciación del tipo de cambio complican el panorama para el Banco de México, particularmente ante la expectativa de nuevos incrementos en las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos.
A juicio del IMEF, el banco central enfrenta el desafío de equilibrar el combate a la inflación con las presiones cambiarias derivadas de una reducción adicional en el diferencial de tasas frente a Estados Unidos.
Mejora expectativa para el PIB de 2026
En su encuesta mensual de expectativas económicas de octubre, el IMEF elevó de 1.3% a 1.4% su pronóstico de crecimiento del PIB para 2026 y redujo la expectativa de inflación de 4.0% a 3.9% al cierre del año.
Asimismo, prevé un tipo de cambio de 18 pesos por dólar y la creación de 289 mil 713 empleos formales registrados ante el IMSS.



