Señalados como uno de los personajes controvertidos de la época de la evangelización y el inicio de la Colonia, Fray Diego de Landa será la figura de una exposición sobre su vida y obra que será permanente a partir del próximo 12 de noviembre en el principal convento del municipio de Maní, al sureste del estado de Yucatán.
“No lo estamos defendiendo, no lo estamos acusando, simplemente estamos mostrando”, dijeron el presbítero de Maní, Jorge Herrera; el historiador Carlos Armando Mendoza, el arquitecto restaurador Javier Román Vázquez y Aníbal Mendoza, quienes anunciaron en rueda de prensa la apertura de la muestra sobre dicho fraile franciscano.
Originario de Guadalajara, España, el religioso llegó en 1549 a Yucatán, donde aprendió la lengua maya, defendió a los indígenas del abuso y la explotación desmedida a manos de los encomenderos españoles y promovió la evangelización, la construcción de conventos (como el de Izamal) y la educación de las élites mayas.
Sin embargo, se dio cuenta que los mayas cautivos seguían practicando sus ritos ancestrales y rindiendo culto a sus deidades en secreto, lo que calificó como apostasía e idolatría intolerable, por lo que instaló un tribunal inquisitorial y dictó el 12 de julio de 1562 Auto de Fe de Maní, mediante el cual ordenó incinerar y destruir miles de objetos sagrados y piezas históricas.
Los historiadores cuestionan el material destruido
Decenas de códices mayas, libros amate con escritura jeroglífica que contenían la historia; astronomía, medicina y genealogía del pueblo maya, vasijas, estatuillas, piezas de madera tallada y altares ceremoniales.
Además, de acuerdo con fuentes históricas, a cientos de indígenas se les sometió a torturas, interrogatorios severos y castigos públicos para forzar confesiones de idolatría, provocando muertes y un trauma social profundo en la población nativa.
“Hallámosles gran número de libros de estas sus letras, y porque no tenían cosa en que no hubiese superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo cual sintieron a maravilla y les dio mucha pena”, anotó el propio Fray Diego de Landa en su Relación de las cosas de Yucatán.
Los promotores informan que se difundirán datos sobre la obra de Fray Diego de Landa, maquetas y fotografías de escritos originales.
Señalan que este material da cuenta sobre su labor de reconstrucción, al registrar detalles exhaustivos sobre la geografía, flora, fauna, costumbres, organización social, religión y rituales mayas.
A Diego de Landa se le atribuye un intento de transcripción de los glifos mayas (el llamado “alfabeto de Landa”).
Este alfabeto, aunque conceptualmente impreciso por intentar encajar una escritura logosilábica en un alfabeto latino, resultó ser clave fundamental en el siglo XX para que los epigrafistas (como Yuri Knorozov) lograran descifrar la escritura maya.
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Por todo lo anterior, los autores de la muestra resaltaron la importancia de dar a conocer más detalles sobre el evangelizador franciscano en una exposición permanente.
Informan que la apertura de la muestra será conjunta con la Arquidiócesis de Yucatán, en un recorrido que incluye un jardín botánico, una choza maya y una muestra gastronómica de la región.
“Han llegado gente de Polonia, Corea, Japón, China y hemos tenido muy poquitos visitantes yucatecos y mexicanos. Entonces sí hace falta que promovamos, que valoremos nuestra cultura”, sostuvo el presbítero de Maní, Jorge Herrera, quien invitó a los yucatecos y connacionales visitar Maní, que es también Pueblo Mágico.
La muestra podrá ser visitada los sábados y domingos de 9 a 17 horas a un costo de 65 pesos mexicanos, ingresos que servirán para los trabajos de conservación y mantenimiento del convento, el cual se ha sostenido, dijo, el religioso, “a base de la venta de panuchos”.
En caso de ir entre semana, llamar a los números 99 71 55 3601 y 9971 12 97 74 para fijar citas.





