A 10 años de la represión del 19 de junio de 2016 en Asunción Nochixtlán, Oaxaca, el Frente Popular Revolucionario (FPR) y la Unión de Pueblos Chocholtecos y Mixtecos (UPCM) levantaron nuevamente la voz para exigir justicia, castigo a los responsables y el fin de la impunidad, durante un homenaje a los caídos en la lucha social.
En el marco de las celebraciones del Día de Muertos, ambas organizaciones reivindicaron la memoria de quienes perdieron la vida defendiendo sus derechos y expresaron su rechazo a la presencia militarizada en Nochixtlán, bajo la exigencia: ¡FUERA LA GUARDIA NACIONAL DE NOCHIXTLÁN!
Represión contra el magisterio en Nochixtlán
Gildardo Rodríguez Ramos, dirigente de la UPCM, denunció que el 19 de junio de 2016 las fuerzas federales y estatales, bajo las administraciones de Enrique Peña Nieto y Gabino Cué Monteagudo, participaron en una operación represiva contra el magisterio y el pueblo que salió en defensa de los profesores.
Señaló que los pueblos indígenas siguen enfrentando marginación, pobreza y abandono institucional, mientras sus demandas de educación, vivienda, salud, alimentación y desarrollo del campo continúan sin respuestas suficientes.
FPR, en contra de borrar de la historia esos hechos de violencia
Por su parte, Carlos Daniel Lara Jiménez, coordinador de la Comisión Política del Frente Popular Revolucionario (FPR), lanzó un enérgico posicionamiento contra la impunidad y los intentos de borrar las huellas de aquella jornada de violencia.
“La memoria de nuestros caídos no se borra con una simple lavada”, expresó al sostener que la dignidad del pueblo mixteco permanece viva y que las víctimas del 19 de junio no serán olvidadas.
El dirigente revolucionario cuestionó la actuación de las instituciones encargadas de procurar justicia y advirtió que el FPR continuará en las calles cuantas veces sea necesario para exigir verdad, justicia y reparación para las víctimas.
Las heridas siguen abiertas en Nochixtlán
Las organizaciones recordaron que el pueblo de Nochixtlán no solamente defendió al magisterio, sino también el derecho a manifestarse, la dignidad de las comunidades y las demandas históricas de los pueblos originarios.
Diez años después, las heridas del 19 de junio siguen abiertas. Para el FPR y la UPCM, honrar a los muertos significa mantener viva su memoria, denunciar la impunidad y continuar la lucha por justicia.
Entre ofrendas y consignas, los participantes reiteraron que los caídos del movimiento popular no serán olvidados.
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