La caravana migrante que salió el martes pasado de Honduras, integrada por mas de 800 personas, ya se encuentra en Chiapas. Su objetivo es atravesar México y llegar a Estados Unidos.
La nueva caravana migrante ingresó este viernes por el puente internacional Rodolfo Robles, que conecta Tecún Umán, Guatemala, con Ciudad Hidalgo, Chiapas.
El contingente, integrado principalmente por personas procedentes de Honduras, salió el pasado martes de San Pedro Sula y recorrió territorio guatemalteco antes de llegar a la frontera sur mexicana, donde cruzó por el puente internacional sin que se reportaran contratiempos.
Solo de paso por México
Los migrantes aseguran que su propósito no es establecerse en México, sino continuar su recorrido hacia Estados Unidos. Entre sus expectativas figura la posibilidad de que el nuevo escenario político estadunidense, tras las elecciones intermedias del 3 de noviembre pasado y el avance demócrata, pueda abrir la puerta a cambios en las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
Sin embargo, hasta el momento no existe certeza de que este resultado electoral se traduzca en modificaciones a las medidas migratorias vigentes.
La esperanza de llegar a Estados Unidos
Para los integrantes de esta caravana, el principal objetivo es reunirse con sus familias y encontrar mejores condiciones de vida. Así lo expresó Julio Pérez Chanona, quien hace tres meses fue deportado de Estados Unidos y ahora busca regresar a ese país.
Consideró que el resultado electoral estadunidense ha fortalecido las expectativas de quienes buscan cruzar la frontera norte, aunque el panorama migratorio continúa siendo incierto.
El contingente está conformado por hombres, mujeres, jóvenes y niños que abandonaron sus comunidades debido a la falta de oportunidades laborales, los bajos salarios y las dificultades económicas para cubrir las necesidades básicas de sus familias.
Los testimonios de sus integrantes coinciden en un mismo motivo: la falta de empleo y de ingresos suficientes para sostener sus hogares. Para muchos, permanecer en sus países significa continuar enfrentando condiciones de pobreza y pocas posibilidades de progreso.
Uno de los migrantes comentó que vivió durante siete años en Carolina del Norte, donde trabajó en la reconstrucción de viviendas, hasta que fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Relató que la detención se realizó con una orden que considera falsa. Tras su deportación, ahora pretende regresar a territorio estadunidense para reunirse con sus dos hijas menores de edad, de cuatro y un año, quienes tienen ciudadanía de ese país.
Tercera caravana en menos de dos meses
Esta movilización representa, de acuerdo con los antecedentes descritos, la tercera caravana de centroamericanos que llega a la frontera sur mexicana en menos de dos meses.
Las movilizaciones de migrantes procedentes de Honduras habían disminuido desde mediados de 2024, antes del inicio del segundo mandato de Donald Trump.
En septiembre y octubre pasados, otros dos contingentes que partieron de San Pedro Sula recorrieron la costa de Chiapas con la intención de avanzar hacia el norte del país.
Sin embargo, semanas después, las autoridades migratorias mexicanas disolvieron ambos grupos y les proporcionaron documentos para transitar por México de manera individual, en lugar de continuar organizados como caravanas.
Por su parte, la organización Pueblo Sin Fronteras señaló que la coincidencia de estas movilizaciones con el proceso electoral estadunidense podría estar relacionada con intereses políticos y generar nuevas expectativas entre la población migrante.
El desafío de avanzar por territorio mexicano
Tras ingresar a Chiapas, los aproximadamente 800 migrantes deberán enfrentar el reto de avanzar por territorio mexicano para continuar su recorrido hacia el norte.
En la travesía sortearán dificultades económicas, incertidumbre migratoria y los riesgos que implica recorrer largas distancias en busca de mejores condiciones de vida.
En anteriores movilizaciones, distintos contingentes migrantes no lograron llegar a la frontera norte, debido a que fueron disueltos durante su paso por Chiapas y Oaxaca.
Ahora, esta nueva caravana inicia su recorrido por México con la expectativa de alcanzar Estados Unidos y reunirse con sus familiares, en un contexto de incertidumbre sobre el futuro de las políticas migratorias estadunidenses.



