Ciudad de México, 6 jun. (AMEX).- La próxima administración a cargo de Claudia Sheinbaum, candidata electa a la Presidencia, la tendrá el reto de expandir la capacidad de generación y modernizar las redes eléctricas en un contexto de rápido crecimiento de la demanda.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) señaló que, entre 2022 y 2023, la demanda eléctrica creció 3.5%, mientras que la capacidad de generación se incrementó únicamente 0.6 por ciento.
Esto, de acuerdo con la edición 2024-2038 del Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen), publicado por la Secretaría de Energía (Sener) el 31 de mayo pasado.
Refirió que el Prodesen 2024-2038 estima que la tasa media de crecimiento anual de la demanda máxima del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) será de 2.6% en el escenario de planeación, 3.0% en el escenario alto y 2.2% en el bajo.
“De no aumentar la capacidad instalada, la demanda máxima de electricidad será cada vez más difícil de satisfacer con un crecimiento proyectado del 2.6% anual en el escenario base”, añadió el Imco en un análisis.
El organismo resaltó que la capacidad instalada no ha crecido al ritmo que necesita el país.
Demanda y generación
Al cierre de 2023, la capacidad de generación instalada en el SEN fue de 90 mil 447 megawatts (MW), un crecimiento de 0.6% comparado con la capacidad instalada al cierre de 2022 (89 mil 890 MW).
En contraste, la demanda se incrementó 3.5% durante el mismo periodo.
Consideró que las proyecciones del Programa Indicativo de Instalación y Retiro de Centrales (PIIRCE) sobre la capacidad de generación son poco realistas.
Así, se estima entre 2024 y 2027 incorporar 25 mil 251 MW al sistema eléctrico y entre 2028 y 2038 se proyecta adicionar 68 mil 673 MW.
Sin embargo, las barreras a la inversión privada dificultan estas proyecciones.
Resaltó que, para alcanzar estas proyecciones, es indispensable fomentar un clima propicio para la inversión pública y privada que permita acelerar el desarrollo de proyectos de generación eléctrica.
Ante ello, de mantenerse las barreras a la inversión privada en el mercado de generación eléctrica será difícil materializar estas proyecciones, sostuvo.
“De cara al inicio de una nueva administración, el sector eléctrico representa el principal riesgo de seguridad energética en el futuro inmediato”, advirtió el Imco.
Afirmó que el éxito en términos de bienestar y desarrollo de la administración entrante dependerá en buena medida de su capacidad de abordar los retos que presente el sistema eléctrico.






