El arqueólogo Roberto Gallegos Ruiz, uno de los investigadores más influyentes de la arqueología mexicana, cuyo trabajo fue clave para comprender la relación entre las culturas mixteca y zapoteca, a partir del hallazgo de las Tumbas I y II de Zaachila, en Oaxaca, en 1962, falleció a los 93 años.
La noticia de su partida la dio a conocer su familia y autoridades de cultura a través de sus redes sociales, sin dar mayores detalles de las causas de su muerte.
Nacido en 1932 en Los Reyes Quiahuixtlán, Tlaxcala, Gallegos Ruiz encontró desde temprana edad su vocación por el pasado prehispánico, impulsado por su abuelo, quien lo llevó a conocer monumentos arqueológicos.
Esa experiencia marcó su camino profesional y lo condujo a estudiar arqueología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), donde ingresó en 1955 y fue alumno del destacado arqueólogo Román Piña Chan.
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Sus aportes a la arqueología mexicana
Dos años más tarde, en 1957, se incorporó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución en la que desarrolló una extensa y sólida trayectoria.
Durante sus primeros años realizó investigaciones en importantes zonas arqueológicas como La Venta, San Lorenzo Tenochtitlán, Palenque, Teopanzolco, Tula y Tizatlán, experiencia que en la década de 1960 lo llevó a encargarse de las adquisiciones y colecciones arqueológicas que dieron forma al Museo Nacional de Antropología (MNA).
No obstante, su contribución más significativa fue el descubrimiento de las Tumbas I y II de Zaachila, donde se localizaron los restos de los señores 9 Flor y 7 Flor, acompañados de una suntuosa ofrenda integrada por joyas y objetos de oro.
Así como por una pieza excepcional: la Copa del Colibrí, una vasija tipo códice de origen mixteco, considerada uno de los ejemplos más sobresalientes de la cerámica policroma de esa cultura y que hoy se exhibe en la Sala de Culturas de Oaxaca del MNA.
El propio Gallegos Ruiz calificó este hallazgo como el trabajo más importante de su vida, reconocimiento que se vio reflejado en diversos homenajes a lo largo de su carrera.
El reconocimiento a su trabajo
Fue distinguido en 2009 durante la V Mesa Redonda de Monte Albán, en 2019 por su labor en el Centro INAH Estado de México, y en 2023, en el marco del 84 aniversario del INAH.
Lejos de retirarse, el investigador se mantuvo activo hasta años recientes. Más de medio siglo después de iniciar su camino profesional, continuaba trabajando en la zona arqueológica de Mixcoac, un proyecto que consideraba un “reto profesional” y que buscaba rescatar un santuario dedicado al dios Mixcóatl, ubicado al poniente de la Ciudad de México.
Dentro del INAH, también ocupó cargos directivos como titular de los Centros INAH Tlaxcala y Estado de Méxicoy se desempeñó como responsable de la Zona Arqueológica de Teotihuacan entre 1989 y 1992.
Su vocación docente dejó una huella en varias generaciones, pues fue profesor fundador de la Universidad Autónoma Metropolitana, impartió clases en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM entre 1975 y 2019, y en el Centro de Enseñanza para Extranjeros de la misma universidad de 1976 a 2022.






