La edición 239 de la Fiesta de la Flor Más Bella del Ejido llegó al Centro Cultural Universitario de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y tendió un puente entre la comunidad académica y una de las tradiciones más emblemáticas de la demarcación.
El certamen, con raíces en la época prehispánica, reunió a autoridades universitarias, representantes de la alcaldía, productores chinamperos, estudiantes y docentes en una jornada que celebró la identidad, la memoria y el papel de las mujeres jóvenes como guardianas de saberes ancestrales.
La inauguración incluyó la participación del alumno Uriel Mancilla Tosqui y de la doctora Irma Gabriela Anaya Saavedra, secretaria de la Unidad, quien compartió un mensaje de la rectora María Angélica Buendía Espinosa. En el pronunciamiento, la rectora destacó la importancia de preservar estas expresiones culturales frente a los desafíos de la globalización.

La Fiesta de la Flor Más Bella del Ejido fortalece identidad en la UAM Xochimilco
Aurelio De Gyves Montes, director general de Participación Ciudadana en la alcaldía Xochimilco, acudió en representación de la alcaldesa Circe Camacho Bastida y subrayó que la festividad simboliza resistencia cultural. “Cada participante no es solo una flor, representa a su comunidad”, afirmó. También señaló que la vinculación con el sector estudiantil fortalece el compromiso social de la institución.
El doctor Juan José Carrillo Nieto, jefe del Departamento de Política y Cultura de la Unidad Xochimilco, resaltó que el encuentro impulsa la convivencia con pueblos originarios y acerca a la comunidad universitaria con productores y artesanos de la región.
La jornada integró muestras gastronómicas y artesanales de la zona chinampera, así como presentaciones de la Compañía de Danza Folklórica Tetonalli Cuicatl y del Grupo Folklórico Luna Azul, que llenaron el recinto de música, color y tradición.
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Ganadoras de ediciones anteriores portaron atuendos tradicionales con bordados heredados por generaciones y tocados florales representativos de los ejidos, elementos que reforzaron el vínculo entre identidad y territorio.
La Fiesta de la Flor Más Bella del Ejido confirmó en la UAM Xochimilco que la tradición no solo sobrevive, sino que dialoga con la vida contemporánea y consolida la cultura como eje de cohesión social.






