La dramaturga mexicana Silvia A. Peláez ganó el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón 2026, uno de los máximos reconocimientos en el país para la escritura teatral, otorgado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y la Coordinación Nacional de Literatura, en colaboración con el Gobierno del Estado de Guerrero.
El galardón reconoce una trayectoria de más de 30 años dedicada a la dramaturgia, la reflexión escénica y la formación teatral, consolidando a Peláez como una de las voces más importantes del teatro contemporáneo en México.
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Una trayectoria sólida y multifacética
El jurado, integrado por Estela Leñero, Alicia Martínez y Martín Zapata, destacó la extensa producción de la autora, que abarca cerca de 60 obras teatrales.
Además, resaltaron que su trabajo se caracteriza por abordar temas que transitan entre lo íntimo, lo onírico y la biografía ficcionada.
De igual manera, en su labor como dramaturga, Peláez desarrolló una carrera paralela como ensayista, libretista de ópera, directora escénica, docente, conferencista e investigadora.
Entre sus obras más representativas se encuentran “La espera”, “Velorio”, “Luna de sangre”, “El vampiro de Londres”, “El guayabo peludo”, “Fiebre 107 grados” y la ópera “Luciérnaga, doce días de encierro no apagaron su luz”, proyecto que marcó su incursión en el ámbito del libreto operístico.
“La distinción más destacada de mi carrera”
Tras conocer el fallo, la autora expresó que este reconocimiento representa un momento clave en su trayectoria.
“Este galardón representa la distinción más destacada de mi carrera hasta ahora”, afirmó.
Peláez subrayó que el premio tiene un valor especial al reconocer a la dramaturgia como un espacio que dialoga tanto con la literatura como con la escena, y lo asumió como un compromiso para seguir explorando su escritura.
Una obra centrada en la condición humana
A lo largo de su carrera, la dramaturga construyó una obra diversa, guiada por una profunda curiosidad intelectual y una constante exploración de la experiencia humana.
En sus propias palabras, su dramaturgia se articula en torno a temas como el deseo, la identidad, la memoria, la violencia, el amor y las formas en que las personas se relacionan con su tiempo y con los otros.
La autora también reflexionó sobre los desafíos que enfrenta la escritura teatral en el país, entre ellos la necesidad de que más textos lleguen a escena, así como las dificultades de producción y circulación.
Sin embargo, reconoció el crecimiento de nuevas voces, que enriquecen de manera significativa el panorama teatral mexicano.
Un mensaje para nuevas generaciones
Por otro lado, Peláez dirigió un mensaje a quienes buscan incursionar en la dramaturgia, destacando la exigencia y profundidad de este arte.
“El teatro es el arte que nos susurra al oído del alma”.
Para la autora, escribir para la escena implica preparación, sensibilidad y una búsqueda auténtica, alejada de tendencias pasajeras pero profundamente conectada con aquello que conmueve.






