La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) manifestó su profunda preocupación ante la aprobación de la reforma constitucional que establece la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales en México, al considerar que se trata de una decisión de alto impacto estructural para el aparato productivo nacional.
Si bien el sector industrial reconoce la importancia de mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores, la organización advirtió que la reforma carece de un diseño integral que contemple la realidad operativa de las empresas, la heterogeneidad sectorial y el contexto de desaceleración económica que enfrenta el país.
De acuerdo con Canacintra, la medida obligará a una reorganización profunda de turnos, procesos productivos y estructuras de costos.
Esto, afirmó, generará presiones adicionales sobre la competitividad nacional, particularmente en sectores intensivos en mano de obra y en las micro, pequeñas y medianas empresas que forman parte de las cadenas de valor, agregó.
Propuestas ante jornada laboral de 40 horas
Ante ello, la cámara empresarial subrayó que cualquier reforma laboral debe sustentarse en un principio de corresponsabilidad entre Estado, trabajadores y empresas, evitando trasladar de manera unilateral los costos de transición al sector productivo.
En este sentido, la Canacintra propuso:
- Incentivos fiscales temporales para la transición.
- Esquemas de flexibilidad sectorial y gradualidad diferenciada.
- Programas nacionales de productividad, capacitación y digitalización.
- Reducción de cargas regulatorias y costos de cumplimiento.
- Fortalecimiento de políticas de formalización laboral.
Canacintra exhortó a las autoridades a abrir un proceso de revisión técnica permanente que permita evaluar el impacto real de la reforma y realizar ajustes regulatorios oportunos, con el fin de evitar efectos adversos sobre el empleo, la inversión y el crecimiento económico.
Ante ello, la cámara reiteró su disposición a colaborar en la construcción de mecanismos que permitan implementar la reforma sin comprometer la estabilidad del aparato productivo, priorizando la productividad, la innovación y la generación de empleo formal.






