El costo de la canasta básica alimentaria volvió a presionar los bolsillos de los hogares mexicanos en febrero de 2026, con incrementos por arriba de la inflación, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Según la actualización de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), el valor de la canasta urbana se ubicó en dos mil 516.97 pesos, mientras que en zonas rurales alcanzó mil 887.58 pesos.
Alza en zonas urbanas
En las ciudades, el valor de la canasta alimentaria registró un incremento anual de 6.5%, el más alto desde julio de 2024 y el segundo consecutivo.
En su comparación mensual, el aumento fue de 1.2%, superior al 0.8% observado en enero.
Incremento en zonas rurales
En el ámbito rural, el costo de la canasta alimentaria subió 5.6% anual, su mayor alza desde agosto de 2024 y también el segundo aumento consecutivo.
En términos mensuales, el avance fue de 1.3%, acelerándose respecto al 0.5% de enero.
Canasta básica, por arriba de la inflación
El valor de la canasta básica tanto urbana como rural resultó por arriba de la inflación, la cual en febrero fue de 4.0% anual, mientras que la mensual se ubicó en 0.5%, lo que refleja una presión adicional sobre los ingresos mínimos necesarios para cubrir necesidades alimentarias.
Productos con mayores alzas
Los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, de jitomate y el de bistec de res fueron los que más contribuyeron, en dicho orden, al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria, tanto en el ámbito urbano como en el rural.
¿Qué son las líneas de pobreza?
Las líneas de pobreza por ingresos publicadas por el INEGI permiten identificar el ingreso mínimo necesario para cubrir las canastas alimentaria y no alimentaria.
Estos indicadores son clave para evaluar si una persona o un hogar puede satisfacer sus necesidades básicas.






