La administradora de fondos Franklin Templeton México descartó que la guerra en Medio Oriente provoque incrementos tan relevantes en el precio de la gasolina en México como los que se anticipan en Estados Unidos.
Reservas estratégicas y control de precios
Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de Inversiones en la firma explicó que, aunque un cierre prolongado del estrecho de Ormuz podría presionar el precio internacional del petróleo hasta niveles de 100 o 150 dólares por barril, no considera que ese sea el escenario base.
En un webinar, precisó que países como Japón cuentan con reservas estratégicas que cubren entre 100 y 300 días de consumo, lo que ayuda a mitigar impactos.
En el caso de México, Gonzali destacó que la gasolina es “más pegajosa” en cuanto a precios, debido a la política fiscal aplicada.
Recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la posibilidad de reducir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas para amortiguar los aumentos, lo que mantiene la inflación relativamente controlada.
Impacto en EU contra México
El especialista de Franklin Templeton México refirió que mientras que en Estados Unidos la gasolina refleja directamente las variaciones del mercado —con un aumento de 26% en lo que va del año—, en nuestro país los ajustes son más moderados.
Explicó que la estrategia de reducir el IEPS implica menor recaudación, pero se compensa con los excedentes petroleros, ya que el crudo se vende actualmente por encima de los 80 dólares, frente a los 54.9 dólares presupuestados.
“Definitivamente, si la guerra en Medio Oriente se alarga, sí podrían llegar a subir los precios, pero será a un ritmo mucho más atenuado que en el mercado global”, puntualizó Gonzali.






