El anuncio del plan de infraestructura del gobierno federal representa una señal positiva para la economía mexicana, pero su impacto dependerá de la ejecución efectiva de los proyectos y de la claridad en las reglas para atraer inversión privada, advirtió BBVA México.
En conferencia de prensa, directivos del banco destacaron que el programa impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum podría generar un círculo virtuoso de inversión, empleo y crecimiento económico, siempre que avance conforme a lo planeado y logre destrabar cuellos de botella estructurales.
El vicepresidente y director general de BBVA México, Eduardo Osuna Osuna, aseguró que la presentación del plan es una buena noticia para el sector empresarial, y previó que luego de cerrar 2025, con un crecimiento de 0.7 por ciento, para el presente año hay una mejor expectativa económica.
«Sin duda para el 2026, un 1.2 en términos de crecimiento anual con expectativas, diría con sesgos positivos al alza en función de la ejecución que tengamos de la inversión pública de plan infraestructura que anunció la presidenta esta misma semana… «Sí estamos viviendo un año de mayor perspectiva respecto a la anterior y creo que la diferencia más importante va a ser que este plan de infraestructura se empiece a consolidar», subrayó.
La clave es la ejecución del plan de inversión
Al asegurar que la clave es que haya una buena ejecución del plan, dijo que habría mayor inversión privada nacional y el país entraría en un círculo virtuoso de crecimiento de inversión, crecimiento del empleo, crecimiento de la economía y de atracción de mayores inversiones.
Destacó que el gobierno federal no tiene suficiente recurso para hacer los proyectos sólo, mientras que la banca y en particular BBVA México tiene suficiente capital para acompañar el plan, «e iremos más bien viendo proyecto a proyecto que se vaya ejecutando».
Osuna Osuna aclaró que si bien habrá mejores resultados económicos que el año pasado, impulsado por una mejor perspectiva gracias el plan de inversión, el mayor impacto se verá en los siguientes ejercicios.
«Pensamos que el plan de inversión tendrá un impacto positivo si en el 2026, pero si somos exitosos lo veremos hacia el 2027… Sí, vemos un mejor año sin duda, pero bueno no estamos ni siquiera rompiendo la inercia el crecimiento del 2.0 por ciento. El gobierno está anticipado con este plan podemos estar creciendo el 3.0 por ciento, si se ejecuta bien coincido que podemos estar en esos niveles, pero no lo vamos a ver tan rápido como esperaríamos que ocurra», señaló.
Energía y digitalización, sectores clave para detonar inversión
Tras la presentación de los resultados de BBVA México al cierre de 2025, Osuna consideró que el sector energético representa el mayor potencial dentro del plan de infraestructura debido al rezago existente y su papel como condición previa para atraer inversión manufacturera.
“El mayor potencial que vemos en el plan de infraestructura es la parte energética… claramente tenemos un rezago en el sector energético. Quizá es la condición precedente más relevante para la inversión en manufactura”, explicó.
Añadió que existen proyectos listos para ejecutarse que podrían avanzar con mayor rapidez, especialmente aquellos con permisos federales y estructuras ya definidas.
Asimismo, destacó que la digitalización económica impulsada por el gobierno federal podría transformar estructuralmente el país y contribuir a elevar la bancarización.
El directivo consideró, además, que “México tiene que hacer un combate frontal al efectivo… más que combate al efectivo, siempre parece que es mucho más asertivo hablar de la digitalización de la economía”.
Eseguró que la tecnología disponible en el sistema financiero permite digitalizar cobros y pagos casi sin fricciones, lo que ampliaría el acceso al crédito, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
Infraestructura y digitalización pueden transformar la economía
Osuna enfatizó que los proyectos de infraestructura y digitalización constituyen ejes estructurales para mejorar el crecimiento potencial del país.
“Estos dos proyectos que está encabezando la presidencia de la República, un lado de infraestructura y por otro lado de digitalización, sí, puede transformar estructuralmente la economía mexicana”, dijo.
Explicó que el bajo nivel de crédito respecto al Producto Interno Bruto (PIB) responde principalmente a la falta de proyectos de infraestructura y a la alta informalidad laboral, que limita el acceso al sistema financiero.
Plan de inversión podría romper barreras de crecimiento
Por su parte, el economista en jefe de BBVA México, Carlos Serrano, indicó que el impacto del plan dependerá de sus detalles operativos y del diseño de contratos mixtos que generen confianza entre inversionistas.
“Tenemos que conocer los detalles del plan, cómo van a ser los contratos mixtos para valorarlo… si se ejecuta el espíritu de ese plan, creemos que sí sería transformador para México en términos de crecimiento”, afirmó el especialista.
Recordó que la recomendación internacional apunta a niveles de inversión cercanos al 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para superar etapas prolongadas de bajo crecimiento.
“Creemos que sí se puede alcanzar ese 25 por ciento… porque esto tendría un efecto multiplicador sobre la inversión privada”, añadió.
Según Serrano, la ampliación de infraestructura energética y logística permitiría atraer mayores inversiones extranjeras y domésticas, al resolver uno de los principales cuellos de botella: la disponibilidad de electricidad suficiente, competitiva y sostenible.
Estimaciones económicas para 2026 de BBVA México
Además de un mejor desempeño económico para este año, BBVA México anticipó «una recuperación para el año 2026″ en materia de empleo, de 1.9 por ciento, luego de una caída que hubo el año pasado.
«México requiere generar empleo formal en los siguientes años, si queremos ver. Un rebote importante en términos de consumo privado, y sobre todo del consumo interno. En general. Estamos esperando una mejora en el crecimiento del consumo privado, muy ligado al crecimiento del empleo y luego la inversión», proyectó.
Respecto a la tasa de interés de referencia, BBVA México previó que continuará la tendencia a la baja, todavía casi de cinco puntos porcentuales para el 2026, para ubicarse en 6.5 por ciento, «esperamos que también sea un buen motor para el año».






