El Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (Concomercio) alertó que las pescaderías del país enfrentan caídas de hasta 40% en sus ventas durante Semana Santa, una temporada que antes representaba un auténtico respiro económico para el sector.
Cambios en hábitos y economía débil
Gerardo López Becerra, presidente de Concomercio, explicó que la disminución obedece principalmente a dos factores:
- El abandono de la práctica de la vigilia por parte de los consumidores.
- El pobre desempeño de la economía mexicana, que limita el gasto en alimentos.
Décadas atrás, dijo, las familias mexicanas planeaban con antelación platillos como mojarras fritas, romeritos, filetes empanizados o cocteles de camarón, lo que disparaba la demanda.
Hoy, las pescaderías reportan que mientras antes surtían hasta 100 kilos de camarón, ahora apenas adquieren 60, con el riesgo de que se les quede mercancía, advirtió.
Producción nacional y consumo limitado
Concomercio destacó que México cuenta con una infraestructura pesquera sólida:
- 11 mil kilómetros de litoral.
- Acuacultura en 23 estados.
- Más de 328 mil productores dedicados al sector.
En 2025, la producción nacional alcanzó 2.17 millones de toneladas de pescados y mariscos, un crecimiento de 6.8% respecto al año anterior. Sin embargo, el consumo interno sigue siendo limitado.
Llamado a promover el consumo
López Becerra subrayó que el consumo de pescados y mariscos no solo aporta un alto valor nutricional, sino que también tiene un impacto económico y social relevante. Invitó a las autoridades y ciudadanos a incluir especies accesibles como tilapia, lisa, bagre, curvina y calamar en la dieta cotidiana.
“Apoyemos la producción nacional; comer pescados y mariscos es favorecer a miles de productores y comerciantes que dependen de esta actividad”, enfatizó.






