El Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), una asociación de bancos centrales de América Latina y el Caribe, analizó el posible impacto del nuevo impuesto del 1% a las remesas pagadas en efectivo desde Estados Unidos, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026.
El organismo estima que el impuesto no reducirá el volumen de envíos hacia nueve países latinoamericanos: México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, República Dominicana, Jamaica y Colombia.
En 2024, estos países recibieron 123 mil millones de dólares en remesas desde Estados Unidos.
Claves del impuesto a remesas
- Sólo aplica a remesas pagadas en efectivo, Money Order o cheque de caja en Estados Unidos.
- No distingue entre remitentes ciudadanos, documentados o indocumentados.
- No afecta cómo se recibe la remesa en el país destino (efectivo o depósito).
Recaudación estimada por país
País Recaudación estimada (dólares) % sobre masa salarial
- México $250–294 millones 0.05%
- Guatemala $190–210 millones 0.40%
- Jamaica $80–90 millones 0.30%
- Costa Rica $3 millones 0.01%
- Colombia $10–12 millones 0.05%
Posibles efectos positivos
- Incentivo a la bancarización: quienes deseen evitar el impuesto podrían optar por medios digitales o tarjetas bancarias.
- Inclusión financiera: el gravamen podría acelerar el uso de servicios financieros formales entre migrantes.
¿Cómo impactará el nuevo impuesto a remesas?
Según CEMLA, el impuesto representa apenas entre el 0.10% y 0.11% de la masa salarial total de los migrantes latinoamericanos en Estados Unidos, por lo que no se espera una disminución significativa en los montos enviados.
La medida podría incluso fomentar prácticas más seguras y eficientes en el envío de remesas.






