Expulsión escolar, violencia institucional y una reforma pendiente
En un contexto donde uno de los principales problemas de la Educación Media Superior en México es la expulsión escolar por reprobación de materias, la Secretaría de Educación Pública (SEP) impulsa una transformación estructural del bachillerato, que incluye nuevas carreras con enfoque regional, informó el titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo.
De acuerdo con declaraciones oficiales, la reprobación de asignaturas se ha convertido en un factor sistemático de exclusión educativa, debido a reglas rígidas que históricamente han impedido la continuidad escolar de miles de adolescentes. Este fenómeno, advierten especialistas, ha derivado en la institucionalización de la violación del derecho a la educación, con prácticas que incluyen discriminación, estigmatización, violencia verbal y psicológica, e incluso expulsiones por motivos de salud.
Violencia institucional contra el derecho a la educación
La subsecretaria de Educación Media Superior, Tania Rodríguez Mora, reconoció recientemente que “uno de los factores sistemáticos de expulsión de estudiantes en este nivel educativo es la reprobación de materias”, sin que existan mecanismos efectivos de acompañamiento académico.
Casos documentados en subsistemas, como el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de México (CECyTEM), exhiben la permanencia de reglamentos internos que permiten la expulsión automática de alumnos por acumulación de asignaturas no acreditadas. Estas disposiciones, señalan padres y especialistas jurídicos, han sido aplicadas incluso a estudiantes con enfermedades crónicas, sin protocolos de inclusión.
Expertos en derecho educativo advierten que estas prácticas contravienen la Constitución, la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y tratados internacionales, por lo que padres y tutores pueden proceder legalmente contra autoridades escolares y el Estado por el daño educativo y psicológico causado.
Reforma administrativa y digital para 2026
Ante este escenario, el secretario Mario Delgado anunció una reforma administrativa y digital profunda para 2026, cuyo objetivo central es garantizar la permanencia escolar. Entre los cambios previstos destacan la flexibilización de reglas, la creación de un sistema informático nacional unificado y la eliminación de barreras normativas por reprobación, permitiendo trayectorias educativas continuas.
Transformación integral y nuevas carreras en el bachillerato
La SEP impulsa una transformación integral de la Educación Media Superior, orientada a ampliar oportunidades y vincular la formación académica con el desarrollo regional. El nuevo Sistema Nacional de Bachillerato contempla una oferta educativa flexible y pertinente, con carreras técnicas y tecnológicas alineadas a las vocaciones productivas, sociales y culturales de cada región.
El Marco Curricular Común (MCC) integra la formación laboral como eje estratégico. En el Bachillerato General se impartirá formación profesional básica, mientras que el Bachillerato Tecnológico ofrecerá carreras actualizadas en áreas de alta demanda.
Enfoque regional y sectores estratégicos
El enfoque regional busca facilitar la inserción laboral y la continuidad en estudios superiores, reduciendo brechas territoriales. En coordinación con gobiernos estatales, universidades y el sector productivo, se definieron trayectorias en sectores como:
Agroindustria, energías limpias, electromovilidad, tecnologías de la información, turismo sostenible, industria aeroespacial, semiconductores, desarrollo comunitario y economía circular, en sintonía con los Polos de Desarrollo para el Bienestar.
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Nuevas carreras en el bachillerato: aeronáutica, ciberseguridad e inteligencia artificial
La DGETI impulsa nuevas carreras en aeronáutica, ciberseguridad, inteligencia artificial, robótica, electromovilidad, nanotecnología, comercio internacional y urbanismo sostenible. En paralelo, la DGETAyCM amplía su oferta con programas en agricultura de precisión, tecnificación del riego, gestión del agua, saneamiento ambiental, servicios ecosistémicos y operación portuaria digital.
Rodríguez Mora subrayó que el nuevo modelo permitirá a los estudiantes obtener el certificado de bachillerato y un certificado profesional como técnico, tecnólogo o técnico superior, avalado por instituciones de educación superior, fortaleciendo la movilidad educativa y laboral.






