El pasado 21 de marzo, el Movistar Arena de Argentina no fue solo un recinto de conciertos; fue un portal en el tiempo. Ante un recinto agotado, Charly Alberti y Zeta Bosio dieron inicio a la gira «ECOS» una experiencia que redefine el concepto de «show en vivo» y que aterrizará en el Palacio de los Deportes de la
Ciudad de México el próximo 14 de abril.
La gran incógnita desde hace meses fue dilucidar como seria este nuevo espectáculo. ¿Cómo sería el regreso de Cerati? En la previa se dijeron muchas cosas; se habló de un «holograma», de «tecnología de punta», de
«algo nunca visto»… La respuesta fue más sencilla: una pantalla (o más de una) y algunos juegos de profundidades para dar vida a Gustavo.
La tecnología de “Ecos” permitió que la presencia de Gustavo Cerati no se sintiera como una ausencia, sino como una energía envolvente. La integración de tecnología inmersiva de última generación permitió
crear una experiencia de diseño sonoro y visual a la vanguardia.
Miles de fanáticos desbordaron el Movistar Arena en una cita que unió pasado y presente. El regreso de Soda convocó desde seguidores de la primera hora hasta jóvenes que descubrieron al grupo recientemente, saldando una deuda histórica para quienes nunca habían podido presenciar su potencia en directo.
Un Setlist para la historia
Fueron 1 hora 45 minutos de espectáculo para un total de 21 canciones, muchas de las cuales no se tocaban hace más de 30 años. Estos fueron los temas que hicieron vibrar a la capital argentina:
- Ecos (primera vez desde 1988)
- Juego de seducción
- Nada personal (primera vez desde 2007)
- Hombre al agua
- Ella usó mi cabeza como un revólver (primera vez desde 1997)
- Cuando pase el temblor
- (En) el séptimo día (primera vez desde 2008)
- Luna roja (primera vez desde 1997)
- Toma la ruta (primera vez desde 1993)
- En la ciudad de la furia
- Sobredosis de TV
- Persiana americana
- Un misil en mi placard (primera vez desde 1996)
- Zoom (final extendido)
- Planeador (primera vez desde 1997)
- Final caja negra (primera vez desde 2007)
- Primavera 0
- Prófugos
- De música ligera (Zeta y Charly en un escenario alternativo)
- Zona de promesas
Experiencia 3D:
Dos momentos clave del show —“Cuando pase el temblor” y “Zoom”— invitaron al público a usar gafas especiales para vivir una experiencia de profundidad inédita. Estas animaciones permitieron
integrar la figura de Cerati de forma casi tangible, manteniendo la magia visual mientras la banda hacía un breve receso en el escenario
«Hola, Zeta, Charly…» se escucha decir a Gustavo en una de las pocas interacciones que exceden lo estrictamente musical, y eso resulta bastante curioso. Zeta y Charly no hablan, no responden, solo tocan.
El final llegó con la aparición de Charly Alberti y Zeta Bosio, en el centro de la pista, para hacer la eterna versión de “De música ligera” con imágenes de Gustavo Cerati en la pantalla gigante tomadas de distintas
épocas.
Su familia recordó emotivamente a Gus, su hermana Laura y su hijo Benito fueron claros, dijeron lo siguiente: “Que el concierto pueda transmitir eso, que lo que la gente quiere es verlo de vuelta (a Gustavo), en
cierto punto. Ya nos dimos cuenta, hace mucho, mucho tiempo, que es irremplazable, así que el único que lo puede reemplazar es él mismo, y esta es la mejor forma». «Me parece que este espectáculo es una forma de
mantener la mecha prendida de la historia de Soda”
El público mexicano, que siempre adoptó a Soda como propia, se encontrará con un despliegue visual de vanguardia donde los límites entre lo real y lo digital se borran. En momentos clave, como en «Luna
Roja» o «En la Ciudad de la Furia», la sensación de banda completa es tan poderosa que el grito de la audiencia se vuelve ensordecedor.
Para los fans en México, con 7 fechas programadas promete ser el evento del año. A diferencia de «Séptimo Día» (Cirque du Soleil) o «Gracias Totales», ECOS se siente como un concierto de rock puro, crudo y tecnológico a la vez. Es Soda Stereo en su estado más futurista, cumpliendo la máxima de Cerati: mereces lo que sueñas.
Preparen las gargantas, porque los ecos de esta leyenda están más vivos que nunca y ya vienen en camino hacia el norte.






