En el marco de la presentación de su tour “La Despedida” junto a Angélica María, Enrique Guzmán se sinceró sobre el estado de salud de su hija Alejandra Guzmán y de su esposa Rosalba.
El cantante habló de su hija Alejandra, quien se encuentra alejada de los escenarios desde mediados del 2025 para priorizar su bienestar físico, y de su esposa Rosalba, quien atraviesa un momento delicado de salud.
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¿Cuál es el estado de salud de Alejandra Guzmán?
Enrique Guzmán comenzó hablando de su hija Alejandra, quien en los últimos meses se sometió a una cirugía de emergencia relacionada con problemas en la columna vertebral tras una presentación en Monterrey en julio de 2025, lo que la llevó a cancelar y reprogramar todos sus conciertos agendados para ese año hacia 2026 por recomendación médica con el fin de priorizar su recuperación.
En distintos momentos también ha enfrentado evaluaciones y hospitalizaciones de seguimiento por ese procedimiento, aunque su equipo ha señalado que estas visitas son parte normal del tratamiento postoperatorio.
“Pues mi hija se encuentra muy bien, gracias. Alejandra Guzmán ayer comió en mi casa, come muy bien, tiene muy buen apetito, según sé. Y está muy pendiente”, indicó.
El cantante enfatizó que Alejandra se mantiene atenta y conectada con los proyectos familiares, incluso durante el tour junto a Angélica María, demostrando que la familia sigue unida pese a los compromisos profesionales.
Rosalba, la esposa de Enrique, atraviesa un momento delicado
Respecto a su esposa Rosalba Welter Portes Gil, Enrique Guzmán fue sincero y reveló con preocupación que su esposa Rosalba pasa por un momento delicado de salud, sin dar mayores detalles.
“La que está un poquito delicada es mi mujer… Tuvo EPOC, y el EPOC deja unas secuelas muy difíciles y muy distintas unas con las otras”, comentó.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) es una enfermedad pulmonar progresiva y crónica que provoca una obstrucción persistente del flujo de aire en los pulmones, dificultando la respiración y afectando de manera significativa la calidad de vida de quien la padece.
Se caracteriza por síntomas como dificultad para respirar, tos persistente con mucosidad y sibilancias, y aunque no tiene cura, puede ser tratada y controlada con medicamentos, rehabilitación pulmonar y cambios en el estilo de vida.
La EPOC se desarrolla de manera gradual, y con el tiempo puede hacer más difícil realizar actividades cotidianas debido a la falta de aire, además de aumentar el riesgo de infecciones respiratorias, enfermedades del corazón y otras complicaciones de salud.






