A unas horas del estreno de “Corazón de oro” por Las Estrellas, el productor Pedro Ortíz de Pinedo habló en entrevista para Amexi sobre los retos de llevar a la pantalla una historia que combina el melodrama tradicional con temas como abuso, ambición social y salud mental.
La producción, protagonizada por Mayrín Villanueva, Gabriel Soto y Gala Montes, gira en torno a Luz Rueda López, una madre trabajadora que, tras años de silencio, regresa a la poderosa familia Arango-Nova, donde los secretos del pasado detonarán traiciones, un asesinato y una guerra empresarial.
Sobre la decisión de apostar por una trama intensa, Ortíz de Pinedo explicó que lo que lo conquistó fue el enfoque distinto dentro del género.
“Me llamó mucho la atención la propuesta de adaptación de Luis Mariani y su equipo porque si bien mencionamos todos estos temas a lo largo de la telenovela, no deja de ser un melodrama clásico donde hay buenos muy buenos, malos muy malos”, indicó.
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El productor subrayó que la esencia sigue siendo romántica, pues “no alejarnos del tema central que es una pareja que se reencuentra después de muchos años y que las circunstancias han cambiado para los dos”.
En la historia, Luz (Mayrín Villanueva) y Miguel Ángel Arango-Nova (Gabriel Soto) retoman un amor interrumpido dos décadas atrás, mientras enfrentan un secreto devastador: Catalina (Gala Montes), hija de Luz, es fruto de un abuso cometido por Eugenio Arango-Nova, el gran antagonista.
Para el productor, uno de los grandes atractivos es que la villana no compite en un triángulo amoroso tradicional, pues “son pocas las historias donde la protagonista es la madre de nuestro antagonista. Normalmente el antagonista es parte del triángulo amoroso y aquí no tiene nada que ver”.
Ritmo ágil y revelaciones constantes
Ortíz de Pinedo destacó que desde el primer capítulo la trama avanza sin pausas.
“Pasan todo tipo de cosas desde el capítulo uno, no dejamos de dar información y hay giros y sorpresas que no es muy común ver en una telenovela con un ritmo tan ágil”, señaló.
Ese dinamismo se refleja en el detonante central: Catalina asesina a Antonio Arango-Nova para proteger su herencia, lo que obliga a Luz a asumir la culpa en un acto de amor extremo.
A partir de ahí, secretos familiares, disputas empresariales y revelaciones sobre la identidad de Miguel Ángel sacuden a los Arango-Nova.
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El reto: entretenimiento con conciencia
Equilibrar el melodrama con temas actuales fue, reconoció, el mayor desafío.
“La finalidad de todas las telenovelas es el entretenimiento, el poder conmover… pero si podemos tocar estos temas y al final se puede discutir en familia no sólo lo bonito de la historia, me parece importante”, apuntó.
El productor explicó que la salud mental, eje clave en la evolución de Catalina, se aborda sin justificar sus actos.
“No pretendemos que la justifiquen. Algo bonito de las telenovelas es entender quién hace el bien, quién hace el mal y que la gente que hace el mal al final paga… aunque puedas tratar de entender qué la orilló”, comentó.
Tratamiento responsable de la discapacidad
Uno de los personajes centrales es Miguel Ángel, quien pierde la vista en la adultez, por lo que Ortíz de Pinedo detalló que hubo asesoría especializada para construir el personaje con respeto.
“Todo se ha preparado muchísimo… estuvo asesorado por gente que ha padecido esta discapacidad en carne propia”, afirmó.
Explicó además la diferencia entre nacer ciego y perder la vista con el tiempo, pues “cuando tú pierdes la vista tienes todas estas imágenes en tu cabeza… sabes perfectamente cuando te describen algo, cómo relacionarlo”.
Gabriel Soto, dijo, trabajó a profundidad con expertos en el tema para reflejar esa experiencia en pantalla.
Viñedos reales y poder familiar
Por otro lado, comentó que la ambientación también fue clave, pues la producción grabó en viñedos del estado de Querétaro, alejándose del imaginario tradicional de Baja California.
“Tuvimos la suerte de que los viñedos del estado de Querétaro nos abrieran las puertas… poder vivir los procesos, estar en las cavas, ver cómo se hace el embotellamiento”, comentó
El universo visual refuerza el poder y la herencia de los Arango-Nova, una familia marcada por la ambición y los secretos.
A horas del estreno, el productor tiene clara su expectativa que el público “principalmente que se entretengan, que arropen a nuestros personajes… no pretendemos otra cosa más que entretener”.
“Espero que al final se enamoren de la historia, se enamoren de nuestros personajes y se lleven un muy buen sabor de boca con esta propuesta de melodrama”, concluyó.
“Corazón de oro” inicia transmisiones este 2 de marzo con 80 capítulos que prometen amor, traición, redención y una pregunta que atravesará toda la historia: ¿hasta dónde puede llegar una madre por proteger a su hija?






