Humberto Zurita enfrenta una de las etapas más sensibles de su vida con gratitud y profunda conexión espiritual. A meses del fallecimiento de doña Silvia Pinal, el actor aseguró que la siente presente en cada paso que da, especialmente cuando pisa un escenario. “Volteo al cielo, está ahí, está en mi corazón y en todo lo que hago”, expresó con serenidad.
Durante las celebraciones decembrinas, Zurita reconoció la ausencia como un dolor inevitable, pero también como una fuerza que lo acompaña. Antes de cada función, piensa en ella y le pide guía. “Agradezco la vida. Siento totalmente su bendición cuando estoy trabajando”, compartió, convencido de que Silvia Pinal lo colocó justo donde hoy se encuentra.
El actor habló con emoción sobre lo que más extraña de la última diva del cine mexicano: su voz, su amor, su risa y cada conversación compartida. “Todo, absolutamente todo”, dijo sin dudar. También reveló que ella le transmitió paz y fortaleza, un mensaje que hoy sostiene a la familia al iniciar un nuevo año.
Zurita disfruta actualmente su participación en la obra El seductor, un montaje que remite al cine de los años cincuenta y sesenta, con referencias claras a figuras como Mauricio Garcés. El actor confesó que, al ver las películas de Silvia Pinal, encuentra inspiración y guiños que conectan con el espíritu de la puesta en escena. “Ella estaría feliz de verme aquí y se reiría de muchas cosas”, afirmó.
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Ante versiones que circularon en redes sociales sobre un supuesto abandono de la cripta de doña Silvia durante el Día de Muertos, Zurita fue contundente. Negó cualquier descuido y aclaró que la familia acudió, llevó flores y convivió con su memoria. “Eso no es cierto, estuvimos ahí con ella”, recalcó.
Finalmente, el actor evitó pronunciarse sobre temas legales relacionados con documentos de la actriz y pidió respeto. Aseguró que esos asuntos deben resolverse en privado y en familia. “A mi abuelita no le gustaría ver esto”, concluyó, con la firme intención de honrar su legado desde el amor y la discreción.






