José Madero reunió a más de 60 mil personas en el concierto “Érase una bestia”, realizado en el Estadio GNP Seguros, donde logró un Sold Out previo a su presentación de este sábado 24 de enero de 2026.
El fin de semana pasado, los alrededores de Ciudad Deportiva se inundaron de morado, color que portaban los autodenominados “maderistas”, seguidores del cantante. El tono hace referencia a su más reciente disco de estudio Sarajevo.
Desde las 18:00 horas, los asistentes comenzaron a llegar para visitar el Pop Up Experience, compuesto por memorabilia del cantante. El concierto, que inició puntualmente a las 21:00 horas, se extendió por casi cuatro horas e incluyó 45 temas.
La expectativa entre el público era alta, luego de que Madero adelantó que presentaría un show único. Tres pantallas gigantes proyectaron imágenes del cantante, así como visuales y videos alusivos a cada canción.

El primer tema fue “Campeones del Mundo”, acompañada de un diseño visual en tonos rojos que marcó el inicio del espectáculo. Le siguieron temas como Mentón abajo, Baila conmigo y ¿A poco no? Durante este bloque, Madero recordó el inicio de su carrera como solista, sin mencionar su ruptura con Panda.
“Después de 10 años aquí estamos en el Estadio GNP”, sentenció ante la multitud.
El concierto continuó con canciones como 1980 y Plural siendo singular, donde tomó un ukelele. Más adelante, presentó al Mariachi Juvenil de Tepatitlán, que lo acompañó en Documentales.
José Madero cimbra el Estadio GNP

Uno de los momentos más celebrados fue la interpretación de temas de Panda, como Narcisista por excelencia, que hizo cimbrar el estadio.
“Empezamos en un lugar para 200 personas hace 10 años y aquí estamos”, expresó José Madero.
Con más de dos horas de concierto y más de veinte canciones interpretadas, Madero cantó Dafne a dúo con Zaira Báez, corista de su banda. Posteriormente, regresó al escenario para un bloque acústico con Nueva Inglaterra, Los de septiembre y Noche de Baile.
Covers a sus orígenes

“Cuando yo era un niño, hace muchos años, conocí el rock and roll con Poison y Cinderella”, dijo antes de interpretar Every Rose Has Its Thorn y Heartbreak Station.
Con su guitarra acústica marcada con el número 1980, interpretó Vidrio por doquier y Mercedes. En la recta final, las canciones más coreadas fueron Cuando no es como debiera ser y Chipinque, el primero considerado un himno generacional de Panda y el segundo un clásico de su etapa como solista.
Tras casi cuatro horas de concierto, Madero, vestido de negro, realizó el único cambio de vestuario al colocarse una camisa de fuerza para interpretar Sinmigo. También tocó Nuestra aflicción y, antes del cierre, compartió con el público su sentir al ensayar Ojalá.
“Porque eso significa que se va a acabar el show”.
“Este cuerpo decrépito ya no puede… Llevamos 44 canciones”, expresó con nostalgia antes de cerrar con Soy el diluvio.

Al finalizar, agradeció a familiares, amigos, conocidos y a su staff, además de presentar a los músicos que lo han acompañado durante una década: Ricardo Trujillo “Muela” en el bajo, Germán Gallardo en la guitarra, Rulo García en la percusión, Gerardo Arizpe en la batería, Zaira Jabnell en los coros y Rodrigo Montfort en el piano.
“Ya estamos trabajando en álbum nuevo… Fue una experiencia jamás soñada, jamás pensada… los amo a todos”, expresó. Finalmente, pidió al público posar para una fotografía tomada desde el escenario, una tradición del cantante.
Así concluyó el concierto “Érase una bestia” en el Estadio GNP Seguros, con José Madero consolidándose como una de las figuras más importantes del rock mexicano.
Sin duda, José Madero es un cantante polémico, lo expresa el lema que usa en su marca de ropa “México vs José Madero”, que se veía en una gorra y una chamarra de su tienta oficial






