En una de las ediciones más memorables del Super Bowl LX 2026, Bad Bunny no solo brilló sobre el escenario del medio tiempo con su repertorio musical, sino que también entregó mensajes poderosos que resonaron más allá de la música y el espectáculo.
El artista puertorriqueño utilizó una de las plataformas más vistas del mundo para hablar de cultura, identidad y unión, en un momento que trascendió la música y se convirtió en un símbolo cultural global.
“La música es universal”
Antes de su actuación, Bad Bunny compartió una idea clave que sintetiza su intención para el espectáculo: “la música no tiene un idioma” y puede conectar “corazón a corazón”.
El cantante explicó que, aunque el repertorio que presentaría estaría completamente en español, su objetivo era que cualquier persona, independientemente del idioma que hable, se sintiera incluida y se dejara llevar por la música y el ritmo.
Este mensaje fue parte de una conversación previa al show en la que Bad Bunny aseguró que quería que quienes lo vieran sintieran “felicidad, alegría y orgullo” y que se enfocaran en bailar desde el corazón, sin necesidad de traducir cada palabra.
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Un tributo a sus raíces y a quienes vinieron antes
Tras el anuncio de que sería el protagonista del espectáculo, el puertorriqueño afirmó que su participación “va más allá de él” y que era un momento dedicado “a mi gente, mi cultura y nuestra historia”.
Además invitó a los fans: “ve y dile a tu abuela que seremos el Halftime Show del Super Bowl”, conectando así la experiencia con generaciones anteriores y el orgullo de sus orígenes puertorriqueños.
Durante la presentación, el espectáculo en sí se convirtió en un mensaje visual y musical de celebración de la cultura latina.
En ese sentido, el show incluyó escenas simbólicas que representaban la vida en Puerto Rico y la identidad latina, y concluyó con un mensaje que se proyectó al final del espectáculo.
“The only thing more powerful than hate is love.” (“La única cosa más poderosa que el odio es el amor”), subrayando un mensaje universal de unidad y paz.
Unidad, inclusión y representación
La presentación de Bad Bunny en el medio tiempo también fue vista como una declaración de unidad y diversidad.
Mientras interpretó una mezcla de sus éxitos y temas que reflejan diferentes aspectos de su trayectoria, el artista incluyó símbolos culturales, banderas latinoamericanas y momentos diseñados para reconocer las distintas raíces que conforman la identidad de su audiencia.
El show también generó reacciones diversas, pues mientras muchos celebraron la representación latina y el mensaje de inclusión, algunas voces conservadoras criticaron que parte de la presentación resonara con temas que algunos consideran políticos.
Estos debates formaron parte del contexto en el que Bad Bunny quiso posicionar su espectáculo como una expresión cultural que trasciende el entretenimiento para convertirse en una plataforma de orgullo y participación social.
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Un espectáculo que unió audiencias
La presentación de Bad Bunny duró cerca de 13 minutos y combinó un repertorio cargado de energía con un mensaje claro: la cultura y la música pueden ser puentes que unan a las personas más allá de las fronteras del idioma.
Al enfatizar que la música es un lenguaje universal, Bad Bunny reafirmó su postura de que el arte puede ser inclusivo y emocionalmente resonante incluso cuando su letra se expresa en español.






