La actriz Ana Luisa Peluffo, una de las figuras más emblemáticas de la Época de Oro del cine mexicano y recordada por protagonizar el primer desnudo en la historia del cine nacional, falleció a los 96 años de edad.
De acuerdo con un comunicado difundido por su familia, Peluffo murió el 4 de marzo de 2026 en su rancho en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, donde pasó sus últimos años rodeada de sus seres queridos y en tranquilidad.
“Durante sus últimos años vivió con serenidad, rodeada de cuidado y cercana a su hijo. Los servicios funerarios se realizarán de manera íntima y privada, en apego a su voluntad”, señala el comunicado, sin dar mayores detalles de las causas de su deceso.
La familia agradeció las muestras de cariño que recibió la actriz a lo largo de décadas y pidió respeto y comprensión en este momento de duelo, resaltando que el legado de Peluffo permanecerá vivo en quienes la conocieron y admiraron.
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Su exitosa trayectoria artística
Ana Luisa de Jesús Quintana Paz Peluffo, su nombre completo, nació el 9 de octubre de 1929 en Querétaro, México y debutó en la pantalla grande en 1949 con la película “La venenosa”, tras un pequeño papel en la producción estadounidense “Tarzan and the Mermaids” (1948).
A lo largo de su carrera participó en más de 200 películas y producciones televisivas, consolidándose como una presencia constante en el cine nacional y en el gusto del público.
Fue parte de clásicos del cine mexicano, destacando títulos como “La fuerza del deseo” (1955), “Pobres Millonarios” (1957), “Pedro Navajas” (1984), “El hijo de Camelia la Texana” (1994) y “El Tigre de Michoacán” (1998).
Primer desnudo cinematográfico
A Peluffo se le recuerda por protagonizar el primer desnudo en el cine mexicano en la película “La fuerza del deseo” (1955), una escena que en su momento generó intensos debates y marcó un parteaguas en la historia cinematográfica de México.
Además de su trabajo en cine, construyó una sólida carrera en telenovelas como “Marimar”, “Lazos de amor”, “María Isabel”, “Soñadoras”, “Serafín” y “Carita de ángel”, lo que le permitió permanecer vigente incluso para audiencias de generaciones más jóvenes.
Durante su trayectoria también recibió varios premios, incluyendo la Diosa de Plata en 1975 como Mejor Actriz y en 1996 por su larga trayectoria en el cine mexicano.
Peluffo tuvo un único hijo, Martín Luis, quien se mantuvo fuera del mundo del espectáculo.
Con su partida, México despide a una de las últimas figuras vivas de una era dorada para el séptimo arte nacional, cuyo legado, que abarca desde el cine clásico hasta la televisión contemporánea, se convertirá en referencia para las futuras generaciones de actrices.






