Amnistía a indígena otomí tras 12 años en prisión en Edomex
El indígena otomí Tomás «N» pasó casi 13 años en el Centro Penitenciario de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, condenado a 43 años de prisión por un homicidio que, según documentos judiciales, ocurrió en su comunidad; hoy fue liberado mediante una amnistía. Durante todo el proceso penal, desde su detención en 2014 hasta su sentencia, nunca contó con un intérprete de su lengua materna ni con abogados que entendieran su cultura.
De este modo, este martes, la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial del Estado de México concedió la amnistía al primer habitante de Jiquipilco El Viejo, municipio de Temoaya, tras determinar que las autoridades vulneraron su derecho a un juicio justo por barreras lingüísticas y discriminación sistémica.
Doce años sin entender la acusación
El caso de Tomás revela fallas estructurales en la justicia mexicana. En mayo de 2014, un juzgado de juicio oral de Toluca lo sentenció por homicidio calificado pese a que el acusado —quien no concluyó la primaria y vive en condiciones de pobreza extrema— no comprendió los actos procesales en español.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) documentó que durante el juicio existieron:
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Ausencia de intérprete otomí certificado, pese a que Tomás se identificó como indígena desde su detención.
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Defensa técnica deficiente, sin conocimiento de patrones culturales otomíes que pudieron contextualizar los hechos.
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Condiciones de marginación: carencia de servicios básicos, vivienda inadecuada y ausencia de acceso a salud, factores que la justicia penal no consideró en su momento.
Hasta su liberación, Tomás había cumplido 12 años, 9 meses y 27 días de una condena que excedía los 40 años.
Ley de Amnistía: segunda oportunidad para el indígena otomí
La resolución se enmarca en la Ley de Amnistía del Estado de México, vigente desde enero de 2021, una de las primeras normas locales aprobadas tras la reforma federal de 2019 que obliga a revisar procesos penales de personas indígenas que enfrentaron el sistema sin garantías lingüísticas.
La norma busca atender casos marcados por:
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Vulneración al debido proceso por discriminación étnica.
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Condiciones de marginación que afectaron la defensa.
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Sobreseñalamiento en contextos de pobreza y exclusión.
Con este caso, la Codhem ha emitido 27 pronunciamientos de amnistía, de los cuales 21 han derivado en libertades efectivas, sumando más de 400 años de prisión perdonados por el Estado mexiquense.
Un patrón sistémico en la justicia
Organismos de derechos humanos señalan que el caso de Tomás no es aislado. En México, cerca del 40% de los indígenas privados de la libertad no tuvieron acceso a intérprete durante su proceso judicial, según datos del INEGI y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
La valoración criminológica realizada por la Codhem determinó que Tomás no presenta riesgo de reincidencia: carece de antecedentes delictivos previos, no registra consumo de sustancias y no muestra patrones de psicopatía. El informe concluye que su encarcelamiento respondió más a la desigualdad estructural que a una peligrosidad comprobada.
La liberación de Tomás representa un precedente para revisar otros procesos en la entidad donde personas indígenas otomíes, mazahuas y matlatzincas enfrentaron condenas sin comprender los cargos en su contra.






