Un comando ejecutó un ataque armado en Tocumbo, Michoacán, en la primera agresión de este tipo registrada en 2026. En pleno Festival de la Paleta, el grupo abrió fuego contra policías municipales y dejó un agente muerto y otro gravemente herido, de acuerdo con reportes oficiales. La agresión ocurrió en la franja limítrofe entre Michoacán y Jalisco, una zona donde células del crimen organizado han mostrado capacidad para irrumpir sin previo aviso.
La noche se quebró cuando el comando, a bordo de al menos cuatro camionetas, cruzó desde Jalisco hacia Michoacán y llegó hasta la entrada de la cabecera municipal. Ahí sorprendió a los policías que realizaban labores de vigilancia como parte del operativo de Año Nuevo.
El ataque armado en Tocumbo se registró en el entronque del bulevar y el libramiento, frente al Hotel Casa Blanca, un punto que apenas un día antes había recibido a decenas de visitantes y migrantes que regresaron al municipio para las celebraciones.
Desventaja numérica y de armamento
Los primeros informes señalan que alrededor de 20 hombres armados participaron en la agresión. Los policías se encontraban fuera de su unidad oficial y, pese a intentar responder, quedaron en clara desventaja. La zona se convirtió en un escenario de caos y confusión mientras los agresores continuaban disparando.
Identificación de las víctimas
Dos agentes quedaron heridos en el lugar. Compañeros y paramédicos los trasladaron de inmediato a un hospital privado en Los Reyes de Salgado, a unos 20 minutos de Tocumbo. Cerca de la una de la madrugada se confirmó la muerte de Javier Tenis Ceja, de aproximadamente 45 años, originario de Pamatácuaro.
El segundo policía, Juan Carlos Pedro Ruiz, vecino de La Zarzamora, permanece hospitalizado bajo observación médica. Personal de la Fiscalía General del Estado acudió al nosocomio para iniciar las diligencias. El cuerpo del agente fallecido fue llevado al Servicio Médico Forense de Zamora para los procedimientos legales correspondientes.
Huida hacia Jalisco tras el ataque armado en Tocumbo
Tras el ataque, policías de Tocumbo, Cotija y Tingüindín montaron un operativo de búsqueda. Sin embargo, el comando aprovechó la oscuridad y los caminos rurales para regresar hacia Jalisco, sin que se reportaran detenciones.
Por la forma de operar, autoridades investigan si se trata del mismo grupo armado que semanas atrás atacó a policías en Cotija, lo que mantiene encendidas las alertas sobre la vulnerabilidad de la región y la facilidad con la que estos grupos cruzan fronteras estatales para imponer su presencia.






