Oaxaca inició el 2026 con un acumulado de 1,984 casos de gusano barrenador. De estos, 161 están activos, por lo que las autoridades mantienen la alerta fitosanitaria. Además, continúan operando los filtros de contención en los límites con los estados de Chiapas, Guerrero y Veracruz.
El titular de la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural, Víctor López Leyva, exhortó a la población a notificar cualquier sospecha del insecto. Esta vigilancia aplica para bovinos, equinos, caprinos y también animales de compañía. La colaboración ciudadana es fundamental para contener la propagación de la plaga.
Recomendó, además, mantener una estricta higiene en cualquier tipo de herida en los animales. Lesiones como llagas, úlceras, cortes, raspaduras o cirugías recientes son puntos de riesgo. La mosca Cochliomyia hominivorax puede depositar sus larvas en estas lesiones abiertas, por lo que la prevención es clave.
Concentración del gusano barrenador
De los 1,984 casos confirmados por el Senasica, 161 permanecen activos en todo el estado. La distribución regional de los casos acumulados muestra una concentración específica:
- la región del Istmo reporta la mayor incidencia, con 1,024 casos confirmados.
- la Cuenca del Papaloapam con 468 casos,
- la Costa con 192,
- la Sierra de Juárez con 100 casos,
- la Sierra Sur presenta 88,
- la Sierra de Flores Magón con 69,
- los Valles Centrales registran 40 casos,
- mientras que la Mixteca tiene 3.
Con base en este panorama, las autoridades reanudaron los sobrevuelos de contención. El titular de la Sefader precisó que las aeronaves aspersoras están dispersando más de 300,000 moscas estériles por cada vuelo. Esta estrategia biológica busca reducir la población reproductiva del insecto.

Estrategia aérea con moscas estériles
La logística para la liberación de moscas estériles es compleja y coordinada. Primero, se transportan las moscas por avión hasta Chiapas. Luego, se empacan en cajas con temperatura controlada y se cargan en los aviones aspersores. Finalmente, se liberan sobre las zonas infectadas en Chiapas, Oaxaca y Veracruz.
Cada avión sigue una parrilla de liberación diseñada específicamente para cubrir las áreas afectadas. El objetivo es saturar estas zonas con machos estériles que interrumpan el ciclo reproductivo del gusano barrenador. Por lo tanto, esta técnica es fundamental para el control biológico de la plaga.
En estos momentos, realizan de 2 a 3 vuelos por día. Las operaciones se concentran principalmente en la zona limítrofe con Veracruz, Chiapas y Puebla. Estas áreas presentan nichos activos de moscas, por lo que requieren una intervención constante y focalizada. La vigilancia y la acción aérea continúan de manera intensiva.
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