En paz y con una alta presencia de turistas nacionales y extranjeros se realizó la Procesión del Silencio en Oaxaca capital, donde se celebra desde hace 39 años.
Esta actividad litúrgica, que encabezó el obispo de la Diócesis de Antequera, Pedro Vásquez Villalobos, se celebró a las seis de la tarde de este viernes y reunió a los grupos parroquiales de las siete casas en la capital que junto con penitenciales, protagonizaron un magno desfile de fervor católico.
Los participantes
En el contingente participaron 50 estandartes, siete imágenes sacras y más de 250 feligreses que marcharon desde la calle de Abasola, en el templo de Sangre de Cristo, avanzando hasta la zona del Centro Histórico, por la calle de Macedonio Alcalá, hasta llegar a la Catedral Metropolitana.
En la procesión que organizaron diversas cofradías religiosas, participaron también unos 40 penitentes, personas con el rostro cubierto que cargan cruces.
Para el orden del evento se desplegaron 100 brigadistas de la Coordinación de Protección Civil y 250 policiales estatales y 100 viales, en tanto que Policía Vial reportó que al menos unos 10 mil turistas y feligreses presenciaron desde las vallas la procesión del silencio, que transcurrió sin incidentes.
El arzobispo Pedro Vásquez explicó que esta vez, la procesión del silencio fue para suplicar por aquellas almas que están pérdidas por estar inmersas en la delincuencia organizada, el tráfico de drogas, la drogadicción o son víctimas de injusticias, mentiras, falsedades, fraudes, asesinatos.
Sentenció que hay corazones que están inclinados al mal, al desorden y al pecado y por ello afirmó que mejor día para reconciliarse, que este día que recordamos que en la cruz murió Jesucristo.
La procesión del silencio “es una buena oportunidad para pedir perdón, en el silencio pide perdón. Pidamos perdón porque todos hemos fallado, de una u otra forma», agregó.
Lee: Iglesia Católica reza por las madres que lloran por sus hijos torturados, arrestados o asesinados






