En plena temporada vacacional de Semana Santa, se desprendió una fracción en la zona de la vista panorámica de las cascadas de Agua Azul, en el municipio de Tumbalá, en Chiapas, sin que se reporten víctimas.
Tras el aviso de habitantes y guías de turistas, la Secretaría de Protección Civil del estado, a través de la Delegación Regional Tulijá Tseltal Ch’ol, exhortó a los visitantes a atender las indicaciones de las autoridades en el lugar y respetar las áreas de acceso restringido.
Por causas de la naturaleza del lugar
De acuerdo con autoridades del ayuntamiento de Tumbalá, personal de Protección Civil confirmó que el desprendimiento de esta sección de la cascada ocurrió de manera natural desde el día martes y fue hasta la mañana de este miércoles que se percataron de la falla, derivada de la fuerza y el peso constante del flujo hídrico en la zona.

Aclaró que no se reportan personas heridas ni afectaciones a la integridad de los visitantes y habitantes.
Personal especializado de Protección Civil se trasladó al sitio para verificar los daños y evaluar las condiciones de seguridad en el área perimetral, mientras que en la zona aún hay personas que disfrutan del lugar.
Protección Civil y de seguridad de la región recomendó a los visitantes atender las indicaciones, respetar las áreas de acceso restringido, estar pendientes de los niños y niñas, sobre todo de quienes no sepan nadar y que pretendan ingresar al río, y ante cualquier emergencia, llamar al 911.
Lugar icónico y protegido desde 1980
Las cascadas de Agua Azul en Chiapas son un tesoro natural de clase mundial, reconocido como Área Natural Protegida (ANP) desde 1980, lo que garantiza la conservación de su flora, fauna y el icónico tono turquesa de sus aguas.
Su importancia radica en ser un pilar del turismo nacional e internacional, impulsando la economía local de las comunidades ch’ol y tzeltal, y ofreciendo un paraíso para el turismo de aventura y ecológico.
Asimismo, destaca el atractivo turístico internacional por la belleza de sus caídas de agua y pozas naturales, formadas por la piedra caliza, que convierte a Agua Azul en un punto clave en la publicidad turística de México y Chiapas.
Su biodiversidad y conservación abarca dos mil 580 hectáreas que son refugio de especies en riesgo y vegetación selvática alta, como el mono aullador, guacamayas rojas y orquídeas, protegidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Hasta el momento, ni las autoridades municipales o estatales han informado de alguna restricción total de ingreso a la zona, pese a la cercanía de los principales días de asueto por Semana Santa.
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