Organizaciones de derechos humanos aseveraron que al menos 2 mil personas murieron durante las protestas contra el gobierno iraní, de las cuales aproximadamente mil 850 eran manifestantes y 135 estaban vinculadas a fuerzas de seguridad; además, reportaron más de 16 mil 700 arrestos en todo el país, cifras que el gobierno de esa nación no precisó.
El grupo Human Rights Activists News Agency (HRAN) destacó que entre los fallecidos hay niños, adolescentes y civiles no implicados en las protestas, mientras que medios locales recogieron testimonios de cientos de cuerpos en morgues y hospitales, los cuales operan bajo vigilancia estatal.
A su vez, familiares denunciaron dificultades para ubicar a sus conocidos detenidos por las fuerzas de seguridad, identificar los cuerpos o recibir información oficial, añadió la organización no gubernamental surgida del grupo Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRAI). Otros grupos mencionan cifras de hasta 12 mil muertos en las manifestaciones, pero no ha confirmación de esto.
Irán está preparado para cualquier escenario
Voceros gubernamentales aseveraron que las fuerzas de seguridad actuaron para “restablecer el orden” y advirtieron que responderán a cualquier presión externa.
“Irán está preparado para cualquier escenario”, declaró un portavoz citado por medios estatales, al tiempo que acusó a potencias occidentales de alentar la inestabilidad interna.
Aunque en un inicio el gobierno del ayatollah Alí Jamenei reconoció las razones por las cuales comenzaron las protestas, hace 16 días (28 de diciembre), tras la devaluación del dinar (la moneda iraní), la inflación y los altos precios de productos básicos, el gobierno iraní atribuyó ahora la violencia a “grupos terroristas” y a la injerencia extranjera.
Pese a la represión, reportes parciales indican que las manifestaciones continúan en muchas ciudades iraníes, impulsadas por demandas que combinan reclamos económicos con exigencias políticas más amplias.
Videos difundidos de forma limitada muestran concentraciones nocturnas y enfrentamientos con fuerzas de seguridad, en un contexto marcado por el control informativo, la presión internacional y un escenario interno cada vez más tenso.
🚨It’s 3:20 a.m. in Tehran. Here are my 16 key observations on the current state of protests in Iran (January 13).
1⃣ Sixteen days of nationwide protests—from December 28 to January 12—mark the largest mass demonstrations in Iran’s modern history. As of this hour, there are no… pic.twitter.com/1ZtL2jPiro
— Navid Mohebbi نوید محبی (@navidmohebbi) January 13, 2026
Cortan internet y comunicaciones para contener las protestas
En medio de la represión, las autoridades impusieron un apagón digital casi total que dejó sin internet y sin servicios de mensajería ni telefonía a la mayor parte del país durante varios días. Esos bloqueos alcanzaron entre 95% y 99% del tráfico nacional, según monitoreos independientes.
Este martes 13 de enero las autoridades permitieron de forma parcial las llamadas internacionales desde teléfonos móviles, aunque el acceso a la red estaba severamente restringido, lo que complicó la verificación independiente de los hechos.
Activistas y periodistas denunciaron que el corte de comunicaciones tiene como objetivo frenar la organización de protestas y la difusión de imágenes de la violencia.
“Las autoridades han bloqueado deliberadamente el acceso a Internet para ocultar el verdadero alcance de las violaciones”, señaló Amnistía Internacional.
La Organización de las Naciones Unidas, a su vez, pidió “restablecer el acceso completo a internet y las telecomunicaciones” y detener la violencia contra manifestantes.
“El asesinato de manifestantes pacíficos debe cesar”, declaró el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.
El diplomático añadió que está “profundamente alarmado por la magnitud de la violencia” y pidió a las autoridades iraníes respetar el derecho a la protesta pacífica y garantizar el acceso a la información. “Esta violencia no puede continuar”, insistió en un comunicado oficial, en el que solicitó investigaciones independientes sobre las muertes de manifestantes.
Estados Unidos impone 25% de aranceles al país que comercie con Irán
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump expresó su respaldo a los manifestantes, endureció su discurso contra el régimen de Teherán con la imposición de aranceles a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán, con efecto inmediato, y sostuvo que Washington “no permanecerá indiferente” ante la represión.
“Cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% sobre todas las transacciones comerciales realizadas con los Estados Unidos de América”, escribió Trump en su red social.
“El pueblo iraní tiene derecho a ser escuchado”, agregó en declaraciones públicas, en las que también anunció la posibilidad de nuevas sanciones y suspendió cualquier contacto diplomático o diálogo con las autoridades iraníes
“La ayuda está en camino”, dijo en un mensaje a los manifestantes, al tiempo que condicionó cualquier contacto a que “cesen los asesinatos”.
Aunque la Casa Blanca no publicó aún algún documento formal con detalles sobre las sanciones, la medida afecta a socios comerciales importantes de Irán como China, India, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos y otros países que tienen intercambios de bienes, incluidos productos agrícolas, energéticos y manufacturas.
«TO ALL IRANIAN PATRIOTS — keep protesting, take over your institutions if possible, and save the names of the killers and the abusers… because they’ll pay a very big price,» says @POTUS.
«All I say to them is, ‘Help is on its way.'» pic.twitter.com/A1hX0AwE1N
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) January 13, 2026
Teherán lanza advertencias y presenta una queja formal ante la ONU
Teherán respondió a las declaraciones de Trump con advertencias y acusó a Estados Unidos y a Israel, su mayor enemigo, de incitar a la violencia.
“Responderemos con mayor determinación a cualquier nuevo acto de agresión”, afirmó el ministro de Defensa Aziz Nasirzadeh, en tanto que la misión iraní ante la ONU remitió una queja formal al Consejo de Seguridad.
A nivel internacional, China reaccionó con cautela y llamó a evitar una escalada de violencia o agresiones. El Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó las amenazas de intervención externa y pidió respetar la soberanía iraní, al tiempo que exhortó a resolver la crisis por la vía política.
En contraste, grupos opositores iraníes en el exilio organizaron protestas en Europa y Norteamérica, donde exigieron sanciones más severas y mecanismos internacionales de rendición de cuentas contra funcionarios iraníes.
🇮🇷🇬🇧 En Londres, los manifestantes tomaron por asalto el balcón de la embajada de Irán y cambiaron la bandera por el estandarte de la monarquía entreguista del «León y el Sol»
Será que la policía británica no haga nada cuando manifestantes en una protesta multitudinaria en pic.twitter.com/QlSbtlwWQT
— Sarah Ilych♦️♥️🧸RIA Novosti (@Sarah83336937) January 11, 2026
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