La muerte de una tigresa de Bengala, tres tesoros ecológicos en la Selva Matavén y los avances de la gobernanza indígena en la Sierra Nevada, marcaron esta semana las noticias sobre naturaleza en Colombia, potencia mundial en biodiversidad, con más de con más de 50 mil especies de animales y plantas
Muere tigresa de Bengala en el Bioparque Wakatá
La Fundación Parque Jaime Duque confirmó la muerte de una tigresa de Bengala de 20 años en el Bioparque Wakatá, uno de los principales símbolos del santuario, ubicado en el departamento de Cundinamarca, en el centro de Colombia.
“Con gran tristeza comunicamos que falleció a causa de condiciones médicas asociadas a su avanzada edad”, destacó la fundación en un mensaje difundido en redes sociales.
El ejemplar superó la expectativa de vida promedio de su especie gracias a los cuidados geriátricos que recibió de sus cuidadores, según un reporte del magazín Colombia Belleza Pura.
Durante sus últimos dos años, estuvo rodeada de amor, dedicación y cuidado constante del equipo de profesionales y cuidadores del Parque, comprometidos con el bienestar, dignidad y tranquilidad del ejemplar.
Considerada un símbolo del santuario, la partida de la tiegresa reafirma el compromiso de la Reserva Natural Bioparque Wakatá con la conservación y el bienestar animal.
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“Hoy la llevamos en nuestros corazones y agradecemos profundamente a quienes tuvieron la oportunidad de conocerla. Esperamos que su recuerdo permanezca vivo, como símbolo de su belleza, fortaleza y majestuosidad”, destacó la Fundación.
Wakatá, cuyo nombre de origen muisca, significa “Lo Sagrado, alberga 650 animales de 110 diferentes especies, entre domésticas y silvestres.
Gobernanza indígena colombiana avanza en la Sierra Nevada
El Ministerio de Ambiente de Colombia entregó tres convenios por 15 mil millones de pesos colombianos (unos 3.8 millones de dólares) a autoridades indígenas de la Sierra Nevada de la norteña ciudad colombiana de Santa Marta,para fortalecer la gobernanza ambiental.
Los acuerdos, firmados con el pueblo Arhuaco, la comunidad indígena de Taganga y la Confederación Indígena Tayrona, financiarán restauración ecológica, recuperación del bosque seco, manejo de especies invasoras y fortalecimiento cultural.
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, Irene Vélez, destacó que la inversión reconoce los saberes ancestrales y la autoridad tradicional.
“Estamos honrando un esfuerzo de siglos por cuidar la riqueza natural desde los saberes propios, el conocimiento ancestral y el diálogo”, expresó.
Vélez destacó que el objetivo del convenio es entregar herramientas a las comunidades para proteger su territorio y crecer en gobernanza ambiental, desde el ejercicio de la autoridad tradicional.
“Es una apuesta por fortalecer la autoridad ambiental indígena y las prácticas culturales propias”, manifestó la ministra.

El acuerdo contempla acciones de protección, conservación y restauración en áreas estratégicas de la Línea Negra de la Sierra Nevada de Santa Marta como:
- El fortalecimiento de la gobernanza: construcción y fortalecimiento de ocho Kankurnas (casas ancestrales) con huertas tradicionales
- La articulación y planificación conjunta: mesas técnicas permanentes y acuerdos de coadministración con Parques Nacionales Naturales y
- La Política Ambiental Intercultural: formulación del documento Guía de la Política Ambiental Propia del Pueblo Arhuaco.
Tres tesoros ecológicos de la Selva Matavén en Colombia
La Selva de Matavén alberga tres ecosistemas esenciales: morichales, bosques de galería y rebalses, que conectan la Amazonía con la Orinoquía.
Los morichales, por ejemplo, nacen en hondonadas de sabana y sirven como refugio de fauna y origen del bosque de galería.
La Selva de Matavén, por su parte, es una de las reservas naturales más grandes del mundo en donde se protegen más de 1.1 millones hectáreas de bosques naturales.
Ubicados en el este colombiano, los bosques desembocan en los rebalses del río Vichada, un gran bosque inundable clave para la reproducción de peces.
Pese a ser frágiles y estar presionados por actividades humanas, los bosques fueron declarados Altos Valores de Conservación para garantizar su protección.
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